1. Follando al primo, a la prima, a la tía y a la tía abuela


    Fecha: 18/05/2022, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... coman el coño hasta que se corre, mamarla, que se la metan en el culo..., cosas así.
    
    -¿Te la follas?
    
    -Sí, por el culo.
    
    -Por donde a ti te gusta.
    
    -Me gusta por los dos lados, pero en el coño no me deja meterla porque tiene miedo a quedar preñada
    
    -¿Y a tu hermana?
    
    -A mi hermana no la follé ni por un lado ni por el otro.
    
    -¡Si llega a saber que follas con tu madre...!
    
    -Lo sabe.
    
    -No te creo. ¿Cómo lo supo?
    
    -Lo supo una noche que dormimos mi hermana, ella y yo en su cama, hacía mucho calor y dormíamos destapados. Yo estaba a su lado y mi hermana al mío. Debían ser más de las dos de la madrugada cuando sentí una mano dentro de mi calzoncillo. Abrí los ojos y vi que era la de mi madre. Tenía una mano dentro de sus bragas y la otra donde te dije. Pasado un tiempo, miró para mi hermana, vio que estaba dormida, acercó su boca a mi oído y susurró:
    
    -"Cómeme el coño".
    
    -Me había aprendido ella a comer un coño. Me metí entre sus piernas. Al lamer vi que tenía el coño encharcado. En ese momento no supe que era porque ya se había corrido, y eso hizo que me llevase un mundo de tiempo hacer que se corriera de nuevo... Ya llevaba un buen rato comiéndole el coño cuando miré para el lado y vi que mi hermana nos estaba mirando. Tenía una mano dentro de las bragas y esa mano se movía de abajo a arriba y de arriba a abajo, o sea, que se estaba haciendo una paja. Ya no dejé de mirar para mi hermana ni ella dejó de mirar para mí. Al rato se bajó las bragas hasta ...
    ... las rodillas y se giró para mi lado. Yo agarré la polla y me la empecé a menear... Poco después mi hermana tapaba la boca con una mano y se encogía. Se estaba corriendo y yo me corrí al verla gozar. Mi madre me sintió gemir en bajito, me cogió la cabeza con una mano, frotó el coño contra mi nariz y mi cara y se corrió como una cerda.
    
    -Me acabas de poner a mil.
    
    Me miró para la polla.
    
    -Se nota, se nota, se te puso gorda. ¡Qué rica debe estar!
    
    -No la vas a catar por más que me calientes por la oreja, mariconazo. ¿Después de eso pasó algo?
    
    -Sí, una media hora después cuando Alicia sintió a nuestra madre roncar.
    
    -¿Qué pasó?
    
    -Que mi hermana me cogió una mano y me la llevó a su coño. Lo tenía empapado, me desplacé hacia su lado, metí mi cabeza entre sus piernas y le comí el coño. ¡Estaba delicioso!
    
    -¿Estaba más rico que el de tu madre?
    
    -Estaba mucho más rico que el de mi madre. Volví a coger la polla y comencé a menearla. Al rato mi hermano empezó a echar tal cantidad de agua por el coño que creí que se estaba meando con el gusto, pero no, no era meó, ya que no olían ni sabía a meo, eran los jugos de su corrida, me los papé y papándolos me corrí en mi mano.
    
    -Debe ser una maravilla follar con ella.
    
    -Follar, lo que es follar no sé, pero comerle el coño, lo es.
    
    -Y yo pensaba que no tenías idea de comer un coño.
    
    -La vida nos da sorpresas.
    
    Ya que se había soltado tenía que aprovechar el momento. Le pregunté:
    
    -¿Cómo fue la primera vez con tu ...