-
Pajas
Fecha: 21/05/2022, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
A estas alturas de la vida, de forma natural, tanto la frecuencia con la que me masturbo como la cantidad de semen blanqueado por la esperma ha disminuido. Asimismo ciertas escenas o imaginaciones que antes me provocaban una erección instantánea, ahora no lo hacen. Imagino que mi cerebro no recibe el estímulo necesario cuando esas escenas o pensamientos morbosos se han repetido mucho y necesita otras maneras de estimularme. Aún así, el deseo de mi dosis de sexo aunque no llegue a masturbarme sigue presente cada día. Eso no significa que ya no me haga pajas, lo que pasa es que no son tan frecuentes ni tan urgentes como solían serlo. Como muchos de nosotros, he probado distintas maneras, posturas y técnicas para darme placer a mi mismo con objetos caseros y algunos comprados, cosa que en ocasiosnes y según mi experiencia es un gasto inútil, ya que con imaginación se pueden encontrar en casa muchos artilugios y objetos que pueden llegar a cumplir la misma función, o mejor, que lo que te trae Mr Amazon. No voy a hacer un listado de todas las cosas con orificio en las que he metido la polla intentando conseguir una sensación que no sea el clásico de la propia mano ensalivada, solamente comentaré una técnica que alguien me enseñó hace tiempo, que yo he mejorado y que es la que más me gusta cuando la paja es relajada y sin prisas. Hago un lazo con un cordón ni muy fino ni muy grueso y rodeo la base del escroto con él haciendo la presión suficiente para que los huevos queden ...
... redondos, tersos y lisos. Luego doy una vuelta más y hago un nudo. Entonces hago lo mismo con la base de la polla: la rodeo dos veces con el cordón y hago un nudo. Al no haber riego sanguíneo la polla se hincha de tal manera que parece otra y su sensibilidad al tacto aumenta mucho. (Por supuesto esto es solamente para hacerse la paja en cuestión, no para dejar los genitales atados). Mi innovación es que en vez de usar la mano desnuda me pongo un guante de látex o vinilo, me pongo mucha crema y la sensación mientras paso la mano enguantada por la polla y los huevos me resulta muy placentera. Cómo si la mano y los genitales fuesen de otra persona. Y por lo que respecta a los juegos anales confieso que aunque lo haya intentado de varias maneras nunca he conseguido sentir placer metiéndome objetos por el culo y mucho menos un orgasmo de próstata de esos que dicen que existen ni siquiera con un vibrador/masajeador de próstata con varias velocidades y diez tipos de vibración distintas. Del único modo que siento placer por ese lado es cuando me meten una polla de verdad y creo que es porque detrás de ella hay alguien que está disfrutando metiéndomela, cosa que me pone mucho. Lo del guante lo añadí yo, lo de las cuerdas lo aprendí hace bastante tiempo. Durante unas épocas de verano trabajé en un bar de un pueblo de la costa donde había mucho turismo. Allí tuve una experiencia que hasta mucho más tarde (hace muy poco) no volví a repetir con otro hombre. Fue la primera vez que me ataron los ...