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Pajas
Fecha: 21/05/2022, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... volvían al día siguiente. Dudé unos instantes y pensé Por qué no? Aparqué cerca del hotel y al llegar a la `puerta de cristal miré a través de ella y confirmé que la cara de la persona que había detrás del mostrador de recepción me era desconocida. Eso me animó a seguir adelante. Entramos los dos juntos, el pidió la llave y el recepcionista, con los ojos medio cerrados por el sueño, se la dio sin casi mirarnos. Animado por el alcohol y por el hecho de que yo le estaba siguiendo la corriente, en cuanto entramos en la habitación me empujó hacia la cama y estirándose encima mío me agarró la cabeza con las dos manos y me lamió la boca con su lengua muy húmeda metiéndomela luego en la boca. Todavía tenía sabor a alcohol, pero como yo ya estaba entonado correspondí a su beso mientras él, bajando una de las manos, me la puso encima de mi ya abultada entrepierna. En ese momento me pidió por favor que no hiciera ruido, pues no quería que las personas que se alojaban en las habitaciones contiguas pudieran escucharnos. Yo también notaba su polla encima de mi vientre y parecía bastante voluminosa. Elevaba y bajaba el culo como si quisiera follarme a través de sus pantalones. Era bastante más grande que yo y casi no podía moverme. Entonces se levantó y se desnudó completamente dejando al descubierto una barriga de cerveza no muy exagerada, un pecho bastante peludo y unos huevos y una hermosa y gruesa polla que, para mi asombro, estaban atados con una correa de cuero que le rodeaba la ...
... base. Aparte de eso, el pene también tenía alrededor una especie aro o anillo cerca de los huevos que, evidentemente, le oprimía haciendo que se hinchara más lo que sobresalía del aro. Era la primera vez que yo lo veía, quizá porque en otros países era más común y en el mío todavía no. Me quedé mirando aquello sin moverme y él, estirado como yo estaba en la cama, me desabrochó los pantalones y me desnudó como a un niño. Entonces, con las rodillas a ambos lados de mi cabeza, se inclinó hacia delante y me metió su gorda polla en la boca. Yo ya la estaba esperándola y la acepté también algo ansioso, pero sus embestidas eran un poco fuertes, supongo que también debido al alcohol. Entonces le agarré los huevos por debajo de la correa que los rodeaba dando un tirón hacia atrás para intentar frenar sus embestidas y lanzó un quejido de placer que dudo mucho que no se oyera en las habitaciones de ambos lados. Al parecer le gustaba aquello, y a mi también. Mientras su polla entraba y salía de mi boca, ahora más suavemente, le retorcí los testículos de todas las maneras posibles y viendo su cara por encima, me consta que le encantó que lo hiciera. No sé si fue también debido al alcohol, pero estuvo así un rato sin correrse hasta que cansado se tumbó junto a mi empujándome hacia un lado intentando que me pusiera boca abajo. Hasta ese momento, mis escarceos homosexuales habían sido pajas, mamadas por ambas partes y alguna que otra polla, pero solamente el hecho de pensar que aquella polla que ...