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Perdí mi virginidad a los 18 años en una forma soñada
Fecha: 21/05/2022, Categorías: Confesiones Autor: JUANCHO2020, Fuente: CuentoRelatos
... señor de 40, al menos no iba a estar totalmente sola y con todo lo aburrida que me sentía, cualquier novedad sería positiva para buscar algo en que entretenerme. Fue así como entonces, esa misma tarde después de cambiarme el uniforme por ropa de estar en casa, salí y de manera descarada me puse al pie de su reja con la excusa de estar viendo el programa de televisión que tenía sintonizado y él, pues obviamente apenado me preguntó si prefería entrar y sentarme para que estuviera más cómoda, a lo cual accedí. Recuerdo con total claridad que el señor Alejandro fue siempre un hombre respetuoso y mantenía la distancia conmigo, aunque con el pasar de los días ya teniendo más confianza por la costumbre que yo misma establecí de irme a ver televisión a su sala después de llegar del colegio, nuestros temas de conversación fueron tornándose un poco más íntimos, empezando porque yo le contaba de mi atracción por uno de mis compañeros de clase con el que supuestamente tenía una relación de noviecitos, pero que me molestaba que se comportara como un niño bobo, siempre pendiente de jugar con sus amiguitos y que yo quería era uno que me consintiera mucho y me diera muchos besitos. El señor Alejandro por su parte, permanecía en silencio después que yo le contaba mi forma de pensar y si en alguna ocasión me aconsejó algo, estoy segura que siempre fueron las palabras de «eres una niña y debes pensar como niña, concentrarte en salir bien en el colegio. Para eso habrá tiempo después». Con ...
... el pasar de los días, la confianza fue creciendo y empecé a sentirme atraída por el señor Alejandro hasta el punto de desear que se acabasen rápidamente las clases para irme a casa a ver televisión, conversar con él y sentirlo cerca. Así que una vez, después de cambiarme como de costumbre el uniforme por ropa cómoda e ir a pararme al pie de su reja para que me abriera, esperé que se sentará en el sofá y me le lancé encima, abrazándolo muy cariñosamente y poniendo mi cara en uno de sus hombros, fingiendo tener sueño y preguntándole que si me podía quedar dormida de esa forma. El solo se quedó inmóvil y yo feliz de que mi plan estuviese funcionando que hasta ese momento no era otro que simplemente sentirme consentida, pero como suele pasar en estas situaciones, una cosa va llevando a la otra y yo, que venía ya varias noches fantaseando con varios compañeritos del colegio y ahora últimamente con el mismo señor Alejandro, empezaba a sentir más necesidad de avanzar a niveles más atrevidos. Sin lugar a dudas, ese fue el inicio de la situación que me llevó dos años después a perder mi virginidad con toda la complacencia del mundo después de haber vivido una cantidad de situaciones muy íntimas de las cuales no me arrepiento y que han servido para enriquecer mi sexualidad ahora que soy una mujer madura. A esa edad ya tenía un poquito de información sexual, las escenas sexuales (poco explicitas) de películas, los besos muy fogosos de novelas, y alguna caricia que había visto ...