-
Mi jefe
Fecha: 31/05/2022, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... las mujeres pensé yo. Era jueves y la semana estaba siendo bastante dura, justo ese día había quedado con varios amigos para ir a tomar cervezas después del curro, pero mis planes se vieron truncados. - Hugo, necesito que revises estos catálogos para hoy, y cuando acabes te pasas por mi despacho para comprobarlos. – me decía Don Jaime tirando sobre mi escritorio una pila de catálogos. - Pero Don Jaime, no me va a dar…. – intentaba protestar hasta que me interrumpió. - Ni peros ni peras, cuanto antes empieces antes terminas. – marchándose a su despacho. Con toda resignación y enfado cogí el montón de catálogos y empecé a revisarlos. Avisé a mis colegas que no podía ir con ellos, lo único que me quitaba el enfado era acabar pronto e ir a hablar con Jordi. Pasaba el tiempo y todos mis compañeros se iban marchando a sus casas, salí a por un refresco para coger fuerzas, todavía me quedaba un buen rato. Serían sobre las diez de la noche cuando acabé de revisarlos todos y fui al despacho del jefe. - Señor Martínez, ¿se puede? – tocando en la puerta del despacho. - Si adelante. – contestó. - Le traigo los catálogos revisados. – dejándolos en su mesa. - ¿Puedo marcharme o los quiere revisar ahora? - ¿Tienes prisa, chico? ¿Te espera tu novia o qué? – me decía. - No no, no tengo pareja. – le decía yo aún de pie frente a él. - Pues mejor, soltero se disfruta más. – riéndose esperando que yo hiciera lo mismo. - Pues sí, pero no tengo mucho tiempo ...
... libre. – le contesté. - ¿Hace tiempo que no mojas o qué? – intentaba seguir la broma. - Si bueno, más o menos. – no sabía muy bien que contestarle. - ¿Eso que significa chaval? – sin quitarme ojo. – Aahh ya entiendo, tú eres más de que te den a ti ¿verdad? - Si, soy gay, ¿algún problema? – me estaba empezando a sentir incómodo. - No ninguno. No tengo nada en contra de los gays. – cogiendo los catálogos revisándolos. Estuvo un rato revisándolos, marcando con un lápiz algunas cosas, levantaba la cabeza de vez en cuando para mirarme, yo seguía allí estático observándolo. No sé cómo, pero aquella conversación me había puesto algo acalorado. De pronto a mi mente se vino la imagen de mi agachado debajo de su mesa comiéndole la polla. - Hugo…¡Hugo!....¿estás ahí?- me gritaba mi jefe, sacándome de mis pensamientos. - Si, disculpe Don Jaime, mi mente está un poco cansada ya. – me excusaba. - Ven aquí, explícame esto que hay aquí. – indicándome que fuera junto a él y mirase los papeles. Me puse junto a él apoyado en la mesa, él permanecía sentado, le explicaba las correcciones que había hecho, podía oler su perfume caro, y como se mezclaba con su aroma a macho. Su traje impecable, su reloj de lujo y esas manos fuertes acordes con su cuerpo, con manicura perfecta. ¿Qué me estaba pasando?, nunca me había atraído un hombre así. Lo cierto era que me gustaba estar cerca de él y sentirlo. Sobre todo, cuando pasaba sus brazos rozando los míos o rozaba mis ...