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La familia Polanco Llanera: De compras
Fecha: 31/05/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... palabras de Susana, el dichoso partido. Se quedó tirada en el sofá, con la bata puesta y unas ganas de tener un orgasmo que no eran normales. Debería esperar a ver si tenía suerte a la noche y alguno de los hombres de la casa decidía darle algo para calmar ese apetito, pero no las tenía todas consigo. Si hacía falta insistiría un poco a su marido, no tenía dudas. Pensó en su hija, en que podrían jugar a algo, o ver alguna serie juntas y justo al pensar en ella, Sofía apareció por la puerta de la sala. —Hija, querida… ¿Quieres ver una película con tu madre? —se sentó correctamente dando golpecitos en el sofá para que se colocara a su lado. —Pues, tengo que ir un momento donde Laura, vuelvo en un par de horas, si quieres luego hacemos algo. —Vale… —¿Estás triste, mamá? —preguntó Sofía al escuchar el tono de su madre. —No, cariño, es que me aburro mucho. —Bueno, tranquila no tardo, cuando venga jugamos a algo o vamos a dar una vuelta. —¡Ay! Mi niña guapa como la quiero yo —Susana le mandó un beso al aire y su hija se rio despidiéndola con la mano. Sola en casa el mundo se le venía encima. En la televisión no echaban nada y no quería ver ni una serie sola. Los libros parecía que la rehuían porque ninguno le gustaba y cuando volvía a pensar en qué hacer, solo le venía una cosa a la mente, sexo. Una alegría al cuerpo no estaría mal, al menos eso era mejor opción que la otra que manejaba, que era ir a por chocolate. Se abrió la bata viendo sus muslos ...
... al aire e introdujo la mano por debajo de su pantaloncito para darse el gusto. Sin embargo, aquello de poco servía, no tenía el día y aunque lograra correrse, aquello no la serviría de nada, necesitaba sexo y nada más. Al de un rato deicidio jugar una carta sencilla, aunque de lo más aleatoria. Cogió el teléfono de casa y marcó el teléfono de un sitio de comida rápida. Pidió que le trajeran una pizza a casa y al final, añadió a la chica que la atendía por teléfono. —Por favor, que sea rápido. La paciencia no era su mayor virtud y menos cuando algo tan importante como un orgasmo estaba de por medio. Trató de entretenerse con una película, con una serie, no le servía nada… acabó comiendo chocolate porque no había otra. Había pasado más o menos una hora desde que marchó Sofía, que justo el sonido del timbre la hizo saltar de alegría. Bajó las escaleras pensando en cómo sería el hombre que le traería la pizza o… la picha. Un hombre fornido, guapo, con melena dorada al viento y ojos brillantes que la llevase en volandas a la cama de forma fogosa. Su corazón saltaba eufórico delante de la puerta. Se anudó correctamente la bata y se abrió la parte de arriba para que se viera el escote. Quería causar la impresión de que fuera un descuido, no de mujer desesperada por un coito… aunque en verdad, lo era. Abrió la puerta algo temblorosa, un príncipe azul la debía estar esperando tras el grueso de madre, pero… se había hecho demasiadas ilusiones. Un hombre… sí, al menos ...