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La familia Polanco Llanera: De compras
Fecha: 31/05/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... dedos. El dedo corazón se introdujo en su totalidad, haciendo que los primeros gemidos de placer de la joven salieran de su atareada boca. —Shhh, cariño, hay música y alboroto, pero si lo haces muy alto, nos van a oír. —Lo… lo siento, mami. Pero sabes cómo hacerlo, no sé si podré contenerme. —el dedo de su madre le tocaba mejor que cualquiera, incluso que ella misma. —Piensa que es un juego, princesa. —Susana introdujo el segundo dedo y Sofía echó su cabeza hacia atrás del placer— Sí, gritas, pierdes. ¿Jugamos? Sofía asintió con rapidez mientras apretaba los labios. Los dedos de su madre habían comenzado a jugar en su sexo como ninguno antes y con todo el calor que tenía por ver a su preciosa madre, estaba muy cerca del orgasmo. —No pares ahora… por favor… —Ni se me ocurriría dejarte ahora así, no soy una mala madre. Susana apretó el ritmo, sus dedos se metían con ganas y velocidad. Mientras su joven hija, dibujaba círculos con sus labios y abría los ojos como si se le fueran a salir. —Baja un poco la intensidad… que si sigues así… me corro a chorro. —¿Cómo no me has dicho eso antes? ¡Qué maravilla! Sofía se sorprendió de la alegría de su madre y notó como esta no paraba la intensidad, sino que la aumentaba. La cabeza de la joven se pegó al cuerpo de su progenitora, exactamente al hombro donde con los ojos abiertos podía ver los senos de su madre mientras escuchaba su acelerado corazón. Trató de avisarla, pero los “ya” que tenía preparados ...
... no salían de su garganta. Sin embargo la experiencia de Susana era elevada y notando los primeros espasmos en la pierna de su hija, sacó sus dedos y los pasó al clítoris. El duro monte de venus estaba listo, duro y ardiente como a Sofía le gustaba. Su madre masajeó con fuerza estirándolo hacia arriba y la pequeña tuvo que morder a su madre y soltarle un inaudible. —Lo mojo todo… —estiró la o todo lo que pudo para cambiarla por la letra a mientras sus piernas sufrían espasmos. El líquido comenzó a salir y Susana sonreía complacida al verlo. El chapoteo era una gozada, mientras su hija estaba contra su piel ella veía como al suelo caían varios pequeños chorros de fluidos de su querida princesa. La mano le quedó pringada al igual que una parte del suelo menos mal que se secaron rápido dando sensación de que eran unas pocas gotas. Sofía se había contenido y menos mal... si no aquello habría acabado como el rosario de la aurora. —Mamá… Que rico… joder… —decía Sofía abstraída mientras su madre terminaba un lento masaje. —Hoy espero que duermas bien —quitó la mano del inflamado sexo de Sofía y se llevó par de dos a la boca. Los chupó con ganas, cerca de los ojos de su hija, que todavía con una niebla debido al orgasmo no podían enfocar del todo. —Tan rica por fuera… como por dentro, mi vida eres la perfección, no sé cómo es posible que hayas salido de nosotros. —Te amo… Sofía estaba en un mundo paralelo lleno de placer. Se hubiera dormido con gusto sobre ...