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La mamá de Max (VI): Masoquismo frente a su marido
Fecha: 01/06/2022, Categorías: Infidelidad Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos
... movimientos en círculo me apretaban fenomenal la verga, su marido sudando y se notaba excitado solo miraba como su mujer me daba tremendo sexo. L: ¡Si!!! Muévete amor agh! M: ¡Cógeme, agh, que rico, méteme tu verga papi!! Entre los diálogos y movimientos, la escena era espectacular, Marlene me arañaba el pecho, me deja caer la cera dejándome todo rojo el pecho e daba de cachetadas, me jalaba el cabello levantando mi cabeza y azotándola en la cama, a su vez que yo le arañaba los muslos y le jalaba el cabello, cacheteándola en ocasiones, que rico sexo masoquista estaba teniendo con la mama de Max. M: ¡Ah!!! Luisito, que rico uhm!! L: ¡Que perra!!! ¿De quién eres? M: ¡Tuya papi, tuya!! L: ¡Escuchaste cornudo, ahora tu mujer es mía!! M: Si soy tuya, uhm, ah, ¡uf!!! El cornudo solo miraba como su mujer me daba tremenda cabalgada, nos besábamos, seguíamos sometiéndonos mutuamente, entre golpes y embestidas, estábamos llevando esto a otro nivel, un nivel que no estaba en mis planes. V: ¡Ya!!! ¡Paren esta locura! L: Ni madres, ¡tu vieja ahora es mi puta y tienes que ver lo que te pierdes! V: ¡Qué tal si llega alguien, ya paren! M: ¡Cállate! Déjame coger a gusto!! Marlene se dio vuelta y se dejaba caer riquísimo, yo con mis dedos le acariciaba su clítoris y su ano, ella parecía gusano arriba de mí, dándose tremenda ensartada, le arañaba la espalda lacerándosela más, el cornudo gritaba, Marlene también y yo poseído por las fuerzas de ...
... la locura, golpeaba los muslos y nalgas de la madre de mi mejor amigo. M: ¡Mas, métemela más, me vas hacer venir nene!! L: ¡SI, corte nena y hazme correr mami! M: Ah que rico es coger contigo, ¡uhm!! L: ¡Eres al mejor, uhm, dios!!! Los movimientos perfectos d ella y mi aceleración hicieron que ambos nos viniéramos en un orgasmo maravilloso, le jalaba los cabello y le mordía las tetas, ella enterraba sus uñas y me mordía, era el orgasmo de nuestras vidas. M: ¡Ah!!! ¡Que rico, uhm, si, así, uhm! L: ¡Ah, Marlene, que rico, ah!! M: Dios, uhm, jamás había sentido esto, ¡dios!!! L: ¡Yo tampoco, ah!!! Quedamos tumbados, con heridas y llenos de placer, Marlene se quedó acostada, yo me puse de pie y saqué un lubricante de mi mochila, con el cual empecé a cubrir las bolas anales, ella me miraba sonriente y le dijo a su cornudo; M: ¡Ahora vas a ver cómo me destrozan mi culo! Ella se acostó boca bajo y yo lentamente me acerqué, comencé a besarle sus ricas nalgas, golpeadas y arañadas, pero aún eran ricas, mi lengua lamia sus heridas y se perdía en medio de ser tremendo par, mis manos acariciaban sus muslos que tanto me gustaban, el cornudo miraba atento y Marlene gemía y gemía. En ese momento no me importo Max, ni su padre, ni nadie, solo quería cogerme a su mama, ella ya estaba perdida en un mar sexual y con fines de acabar con su marido. Pero yo estaba decidió a sodomizara enfrente de su esposo, pero nunca imagine que pasaría al final.