1. Despidiendo el año 2019


    Fecha: 04/06/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... las dos divorciadas” no quise seguir la conversación y me fui como siempre con una amplia sonrisa.
    
    Las dos estaban muy bien, eran simpáticas, alegres y con muy buena conversación. Aunque el resto de los comensales eran todos muy majos también. No sé porque, pero cuando todo parece ir muy bien, llega alguien y jode el momento. Eso ocurrió con Miguel y Consuelo. Tienen una empresa en la que trabajan juntos. Él no se le ve mala persona, aunque en algunos momentos coge el rol de ir un poco sobrado. Como si quisiera ser el gallo delante de su mujer y las otras. Físicamente un hombre normal, se veía que se cuidaba.
    
    Consuelo su mujer, se la veía una mujer explosiva y no solo por cómo iba vestida esa noche, se la veía en su cara, en su mirada, en sus gestos, en su forma de hablar… en todo. Mediría 1,68, con los tacones despistaba un poco. Vestido corto, de lentejuelas multicolor, cerrado en el cuello, pero con una aventura hasta un poco más arriba del ombligo dejando poco a la imaginación y mucho menos con ese par de tetas.
    
    El “problema” llega cuando entre los dos empiezan a lanzarse puyitas, suaves y en algunos momentos graciosas. Poco a poco suben de tono y está claro que quien lleva los pantalones en esa relación es ella, hasta dejarlo a él noqueado cuando se quiso pasar con ella. Los otros hombres que habían en la mesa y que se conocían, quisieron quitar hierro y ella los puso firmes. Hice una seña a Victoria y nos vimos en la zona de los aseos, le pregunte que como ...
    ... me había colocado en una mesa así, habiendo en las otras amigos de siempre.
    
    Ella que es muy pragmática y siempre tiene la mente en el trabajo, me confeso que lo hizo porque nos podían venir bien el conocer a esa personas. No quise decir nada, por no amargar la cena, pero no me gusto y además pasaría de hablar de trabajo. Para que quedara claro y no hubiera dudas, nada mas sentarme y como seguían con lo que ya no eran puyitas, le dije a Consuelo… “No crees que ya está bien. Que estamos en una noche especial y no paras. Vamos a tener una noche divertida, entretenida. ¿No te parece?”, me miro echando fuego por sus ojos.
    
    “Pues sí que… ya salto el gallo del corral. ¿Tú que eres el fucker? Pues… CONMIGO ¡¡NO!!”, pero ya se quedó callada y luego Adolfo me pregunto por unos proyectos de mi trabajo, zanje rápido la conversación… “Oye cuando quieras tomamos un café, comemos… no tengo ningún inconveniente, pero no me apetece nada hablar de trabajo, ni de política esta noche…” él y los demás lo entendieron. A excepción de Victoria que se disgustó y de Consuelo que aprovecho para convertirme en el blanco de sus “iras” pero pasando de ella, aunque me gustaba como se enfadaba al ignorarla, como se hinchaba su pecho de rabia, que hacía que sus tetas se marcaran mucho más.
    
    Según trascurría la cena, Teresa y Natalia iban estando cada vez más “receptivas” como también lo estaba yo. Sabía que muy mal se tenía que dar la noche para no acabarla con una de ellas. ¿Con cuál? Eso era una ...
«1234...15»