-
Despidiendo el año 2019
Fecha: 04/06/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... incógnita para resolver. La que no paraba era Consuelo iba una y otra vez a mi cuello. Ya nadie la replicaba y me levante para ir a otra mesa para hablar con algunos amigos, al rato de estar hablando vi que Consuelo iba a los aseos, que estaban al final de un largo pasillo. Me disculpe con mis amigos y me fui para allí. En el pasillo me encontré a varias personas que estaban fumando y uno del restaurante les conmino a que se salieran a la calle, porque no se podía fumar allí. Apague un tramo de las luces del pasillo y me quede remoloneando por el pasillo, hasta que salió Consuelo. Me vio y me miro con altivez. Caminaba provocativamente, cabeza bien levantada, recta, sacando pecho y con el culo respingado. Iba derecha a pasar delante mía ignorándome, hasta que le agarre por el brazo. Muy chula y con un toque de soberbia me dijo… - ¿Cómo te atreves a agarrarme? - Te vas a callar y me vas a escuchar. (No dijo nada, me miraba con misterio) desde ya, vas a dejar de dar por culo, no quiero oírte ninguna tontería más. - Uy que miedo… estoy temblando. ¿Y qué va a pasar si como dices tu no dejo de dar por culo? ¿Me vas a castigar en el rincón de pensar? - No que va. Te azotare el culo bien azotado y luego te lo romperé. Seguro que ahora me has entendido. No soy como el pringado de tu marido ni tampoco como los otros. - ¿QUE HAS DICHO? - Lo que has oído y cumpliré lo que digo, que me parece que hace tiempo que te hace falta. - Te vas a enterar, se lo diré a ...
... mi marido y ya verás. Según decía esto último hizo el amago de abofetearme, se lo impedí y teniendo agarrada su muñeca, la atraje hasta mí y le di un buen beso en la boca. Un poco de resistencia, pero solo un poco y al final nos fundimos en un buen beso con lengua. Acaricie su culo y fue cuando se apartó y esta vez sí me dio un guantazo que no lo vi venir. Se fue y no tarde en salir. De camino a mi mesa la vi hablando con una mujer. Me senté y cuando llego no dijo nada a su marido, que se babia entretenido hablando con gente. Dejo de meterse con los demás pero conmigo siguio, era ya mas una provocación que otra cosa. Recogieron las mesas, dejaron unos bol con las doce uvas y unas bolsas con gorritos de cartón, matasuegras, serpentinas y chorradas típicas de esas fechas. Consuelo no paraba y me miraba lujuriosamente. Eran casi las once y media. Se levanto y recalco que iba al aseo. Me despiste del resto y fui detrás de ella. Cuando llegue al pasillo allí estaba ella fumándose un cigarro. Le dije que allí no se podía fumar y me reo diciendo si es que la iba a castigar. No me lo pensé, la agarre y me la lleve, había tres puertas, aseo de hombres, de mujeres y una que ponía privado. Abrí esa ultima y era un almacén despacho. Nos morreamos a conciencia y con deseo nada más entrar. Estábamos como desesperados. Había mucha prisa. Le di la vuelta, se apoyó sobre una mesa, me puse un preservativo aunque ella me decía que no hacía falta. Levante un poco su vestido y me dio ...