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Follando al primo, a la prima, a la tía y a la tía abuela. 3
Fecha: 05/06/2022, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos
... que me daba un empujón, luego me dijo: -¡Qué bruto! -Y tú que bonita. Se puso sería. -¿Son bonitas desnudas? Volvía a preguntar por mis aventuras. Estaba visto que no le había gustado que estuviera con otras chicas. -Todas las mujeres son bonitas desnudas, pero tú debes ser preciosa. -No, no lo soy, si me vieras desnuda ya no te gustaría tanto. -Me gustarías aún más. Si te viera desnuda sería porque íbamos a hacer el amor, y serías la primera mujer con la que lo haría... No me dejó acabar. Preguntó: -¿Entonces qué hiciste con ellas? -Follar. -le entré a saco- ¿Me enseñas una teta? -¿Para qué? -Para ver si la tienes más bonita que las que vi hasta ahora. -Me da vergüenza. Yo ya estaba empalmado, así que le dije: -¿Quieres que te enseñe yo algo antes? -¿Qué me quieres enseñar? Miré para el bulto de mi pantalón vaquero y le dije: -Eso. Alicia, o era curiosa cómo ella sola, o tenía tantas ganas cómo yo. Me dijo: -Sí, pero después la guardas. Bajé la cremallera y saqué la polla empalmada. Se ve que solo viera la polla de su hermano, ya que al ver mi polla, dijo: -¡Hostias que grande y que gorda es! -¿Me enseñas ahora una teta? -No, que ya tienes esa cosa dura, y si te la enseño vas a querer más. Ya casi la tenía, solo había que darle cuerda. -Me conformo con ver. -¿Una sola? -Si me enseñas las dos mejor. La cosa comenzó a ponerse al rojo vivo. -Te las voy a enseñar, pero las manos ...
... quietas, eh, las manos quietas. Se desabotonó la camisa, se abrió el sujetador, y me enseño las tetas, unas tetas preciosas. Parecían dos pequeñas pirámides coronadas con unas areolas oscuras y unos pezones finos. -¡Qué bonitas son! -¿Son las más bonitas que has visto? -¡Sin comparación! Deben estar riquísimas. Vio mi intención y me dijo: -No te voy a dejar que me las chupes. -¿Ni un poquito? Alicia con las tetas al aire y mirando para mi polla tiesa, que obviamente no había guardado, me respondió: -Ni un poquito ni un muchito. Acerqué mi cabeza muy lentamente a su teta izquierda. Sin moverse, me dijo: -No. Le pasé la lengua por el pezón, y después le dije:. -Solo un poquito, mujer. -Vale, pero solo un poquito, eh. Le pasé la lengua por el pezón, unas doce veces, otras tantas por la areola y después se la chupé, hasta que me apartó la cabeza y roja cómo un pimiento morrón, me dijo: -Eso fue un muchito. -¿Quieres saber lo rica que está? Acerqué mi boca a su boca. Me hizo la cobra. -No, ya llegamos demasiado lejos. Le cogí la nuca y la besé con lengua. El beso se prolongó y Alicia acabó cogiendo mi polla, la apretó y movió su mano de arriba a abajo y de abajo a arriba. Le comí la otra teta, después le comí las dos y le dije: -Te voy a hacer el amor. -Mejor fóllame cómo las follaste a ellas. Se echó boca arriba sobre la hierba. Me arrodillé entre sus piernas le levanté la falda, le eché las manos a la goma de las ...