1. Follando al primo, a la prima, a la tía y a la tía abuela. 3


    Fecha: 05/06/2022, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... bragas, ella levantó el culo y se las quité. Estaban tan mojadas que poco quedaba seca de ellas. Le levanté la falda del todo, para lo que ella volvió a levantar el culo y vi su coño peludo. No había visto otro igual, el clítoris era muy grande y salía de él una pequeña polla con su cabeza puntiaguda. Comencé besando las heridas de sus rodillas. Luego fui besando y lamiendo el interior de sus muslos hasta llegar al coño. Olía a polvos de talco. Lo lamí y saqué la lengua pringada de jugos pastosos que me tragué, Alicia al lamerle el coño se había estremecido, luego le chupé la pequeña polla y me dijo:
    
    -Sigue, sigue, no pares.
    
    Seguí chupando y en nada se corrió, cuando dejé de chupar la pequeña polla aún era más grande que antes de chuparla. Le pregunté:
    
    -¿Quieres llegar hasta el final?
    
    -No, que puedo quedar preñada.
    
    -Tengo condones.
    
    -Los condones se rompen.
    
    No me quedó más remedio que frotarle la polla en el coño y correrme entre sus labios vaginales. Al acabar, con el coño perdido de leche, me dijo:
    
    -Joder, Quique, me volviste a poner cachonda.
    
    -¿Quieres correrte otra vez?
    
    -Sí, cómeme coño de nuevo.
    
    Su ...
    ... pequeño coño ya no olía a polvos de talco, olía a semen y a jugos vaginales, olía de maravilla. Al pasar mi lengua por él se me pringó con una mezcla viscosa, tragué y después le clavé la lengua en el coño varias veces, para después lamer sus labios y su gran clítoris. Al rato, Alicia, a punto de correrse, me cogió la cabeza con las dos manos y me dijo:
    
    -Ven.
    
    Subí encima de ella, me cogió la polla con su mano derecha, la puso en la entrada del coño, con la otra mano empujó mi culo hacia ella y la polla fue entrando despacito en su coño estrechito. Con toda la polla dentro, me besó, y después me dijo:
    
    -Fóllame. Quiero correrme en tu polla.
    
    La follé al ritmo que marcaban sus dos manos en mis nalgas. Un ritmo suave que se detuvo al correrse. Se corrió convulsionándose y ahogando sus gemidos en mi boca. Sus uñas se clavaron en mi culo, su boca chupó mi lengua y su coño apretó mi polla y la baño con una corrida brutal.
    
    Al acabar de correrse la follé un poquito más, después la quité. Me iba a correr en su vientre, pero me dijo:
    
    -En la boca, dámela en la boca.
    
    Se la metí en la boca y se tragó hasta la última gota.
    
    Mañana más. 
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