1. Mario (05 de 22): Marcos sigue enseñándome


    Fecha: 05/06/2022, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos

    ... el bolsillo?
    
    -¿Cómo crees? ese dinero es tuyo y me lo has confiado pero tengo unas monedas que llegarán para un helado.
    
    -Pues que no se hable más, vamos al puesto que hay cerca del estanque de los patos, allí hay verde para tumbarse y jugar.
    
    El tiempo pasó lentamente mientras tomaban su helado bajo las ramos de las viejos árboles, luego Marquitos bajó para ver los patos de cerca y perseguir a las palomas que comían lo que la gente tiraba a los patos y se quedaba en el camino.
    
    -¡No te alejes mucho cariño, que yo pueda verte! -estábamos cercanos a él pero no puedes confiarte, alguna vez he tenido que correr para encontrarle perdido.
    
    -Migue se había tumbado mirando el cielo entre las ramas y las hojas del árbol, yo sentado a su lado vigilaba a mi primito, miré su perfecto perfil y pasé un tallo de hierba por su nariz recorriéndolo hasta la boca.
    
    -Don Guillermo quiere verme mañana a la noche y que pase el sábado con él. -Migue giró la cabeza para mirarme.
    
    -Waaa, tío que suerte la tuya.
    
    -Y anoche, cuando fui a buscar tu ropa, estuve con Marcos.
    
    -¿Estuviste con Marcos? -se había sentado de sopetón y me miraba, sin enojo, intrigado.
    
    -¿Follando con él? -colocó una mano en mi rodilla y pensé que se iba a echar a reír de un momento a otro.
    
    -Tu me aconsejaste que buscara vergas para acostumbrarme. -la boca se le iba abriendo mostrando sus bonitos dientes blanquísimos y perfectos.
    
    -Yo no te hable ni te sugerí nada de tu primo.
    
    -No, pero fue lo ...
    ... primero que encontré, y de verdad al principio no quería. -puse cara de tristeza y arrepentimiento y al fin puede escuchar la milagrosa risa de Migue.
    
    -¡Oh, no me importa Marito! Con las ganas que tenía al fin te hizo suyo, y he sido yo quien te envió a su casa. Eso si está bueno. -su risa se hizo escandalosa y yo solo sonreía.
    
    Tenía que contárselo a Migue, todo debía estar bien entre nosotros, sin secretos que un día se supieran y rompiera nuestra confianza.
    
    -Me pidió que volviera hoy para hacer lo que ayer no hice.
    
    -Y para que vuelva a follarte.
    
    -Sí también para eso, tengo que ir fuerte donde don Guillermo, no puede notar que sigue causándome daño, y que al final me rechace, sería terrible para su orgullo saber que no me da placer, él también quiere que yo goce con él, le gusta presumir de que su verga hace milagros y quien la prueba quiere repetir.
    
    -¿Marito, sabes que te estas convirtiendo en un putito?
    
    -La vida me obliga Migue, empezando por mi abuelo. -miré hacía donde estaba Marquitos, seguía recogiendo la comida que a otros se les caía y se la llevaba a los patos. Lo vi como una muestra más de la terrible pobreza que nos hace ser esclavos de los demás.
    
    -Tengo que recoger un paquete de comida en la tienda.
    
    -¿Donde don Andrés? ¿ese sátrapa traga niños?- me puse a reír socarrón.
    
    -Es amable y al final pide permiso, cuando le pidió a mi abuelo que deseaba tenerme lo tuvo claro, un no rotundo, pero era porque ya estaba destinado, de otra manera vete ...
«1234...8»