1. Mario (05 de 22): Marcos sigue enseñándome


    Fecha: 05/06/2022, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos

    ... que quieres que prometa.
    
    -Pedirás disculpas a Migue y le dirás que vuelva.
    
    -Ni hablar de eso, que vuelva él si quiere. -ya admitía la posibilidad de la vuelta y eso me esperanzó, abracé más fuerte su cuello y volví a besarle en la boca.
    
    -Qué rica boca tienes Marcos, nunca te lo había dicho después de tantos besos que nos hemos dado.
    
    -¿Me estás tomando por tonto Marito? ¿Crees que tu primo es bobo?
    
    -Sí, por haber dejado que Migue se marche, él quiere a Marquitos y los dos están bien juntos, es mejor que esté con él que con el abuelo, ¿no crees?
    
    -En eso tienes razón.
    
    -Marquitos necesita a Migue, también está casa, y tu mismo aunque solo sea por la compañía. -acaricié su pecho, me admiraba que mis manos se perdían en la anchura del abultado pecho. Intenté abrazar su cuerpo y no llegaba con mis brazos para abarcarle.
    
    Marcos me mordía los labios con los suyos, y a veces tiraba con las dientes del inferior logrando que fuera yo el que cediera a mis propios deseos.
    
    .¡Ummmgg! Bésame primo dame la lengua y te la chupo.
    
    -¿Marito? -no le respondía con mi boca ocupada en chupetearle el fuerte cuello..
    
    -Siempre hago lo que tu quieres. -ronroneaba en su oreja a la vez que le mordía el lóbulo.
    
    -Sube los brazos, quiero besar tus peludos sobacos. -no me atendió y en cambio se apartó para tirar de mis pantalones pretendiendo arrancármelos.
    
    -Espera, espera, aún falta tu promesa.
    
    -Tu crees que es necesaria, si soy un imbécil que hacer siempre lo que tu ...
    ... quieres. -tiré de sus manos para volvernos a unir respirando ruidosamente y agobiados.
    
    -No digas eso, no es verdad mi amor. -no necesitó quitarme la ropa inferior, yo mismo levanté el culo de la mesa y me desprendí de lo que llevaba abriendo las piernas para que se colocara entre ellas.
    
    Su gran pollón quedó paralelo al mío mirando al techo, los huevos de ambos sobre el borde de la mesa, sujeté las dos pollas con ambas manos y empecé a moverlas masturbándolas.
    
    -Quiero chuparte la polla Marcos, y beberme la leche que tiras tan abundante.
    
    -Calla, yo quiero enchufarla en tu culo.
    
    -Luego, ahora una mamadita, se me hace agua la boca, necesito este zumo que le sale. -me ayudó a bajar de la mesa y me arrodillé delante suyo, su verga apuntaba directa a mis ojos. Era enorme mirándola desde abajo y tan cerca, a pesar de la ducha olía divinamente a verga.
    
    Lamía sin tocarla con las manos, estas las usaba para sujetarme en sus duros muslos, o rodear su potente y redondo culo. Giré la cabeza para mirarle y le sonreí antes de chuparle la punta de la que escurría un surtidor de precum.
    
    Abrí un poco las piernas y con una mano comencé a pasarme los dedos por el ano, a veces sentía relámpagos que nl coxis que llegaban a la velocidad de la luz a la cabeza.
    
    Me encantaba chupar esa verga, sacarle los jugos y deleitarme envolviéndolos en la lengua.
    
    -¿Te gusta? ¿Te gusta la verga de tu primo?
    
    -No sabes cuanto. -no me dejó que hablara más, me sujetó de los sobacos y me ...
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