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Aventuras y desventuras húmedas: Primera etapa (8)
Fecha: 09/06/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
Después de salir de la piscina y tumbarse un largo rato sin conversar, el astro rey comenzó a esconderse en el horizonte. Entraron cuando un viento frío se comenzó a levantar. Aprovecharon para refrescarse en la ducha y ponerse ropa de estar por casa logrando así mayor comodidad. Coincidieron al mismo tiempo en la cocina, sin decirse nada, como si sus mentes les hubieran mandado una señal para acudir. Se sentó cada uno en una silla y comenzaron a devorar la cena que Sol con tanto mimo les había dejado preparada. Tanto sol por la tarde les había dejado exhaustos. Sergio bajó con un pantalón corto y una camiseta de deporte, algo ligero la verdad, aunque Carmen conocedora de su casa, se había anticipado al clima y puso la calefacción para calentar la casa. Ya no había ninguna ventana abierta que ventilase las habitaciones, todas estaban cerradas, aislando a ambos, dentro de aquellos metros cuadrados. En la cena, el joven al ver que su tía bajaba con una vestimenta muy similar al día anterior, trató de contener sus impulsos primarios. No quería volver a observar el pequeño escote que tanto le gritaba para captar su atención o mejor dicho, no quería mirar por si era cazado. Ignoraba el motivo, pero veía a su tía más guapa a cada minuto, incluso más sexi… “Con cualquier ropa se ve espléndida. Si fuera con mi pijama como muchas veces hace mi madre… también lo estaría”. Al terminar, Carmen se acercó a la mesa del salón y con un mando encendió la televisión y con otro, ...
... prendió la chimenea que se encontraba a la izquierda de estos. No hubo ningún comentario, la noche estaba tornándose fría, bastante fría para ser verano. Más que por el calor, el fuego de la chimenea les servía como “lámpara” apagando todas las demás luces y quedándose solamente con el frío resplandor del televisor y el ardiente del fuego. A Sergio aquel sofá… aquel fuego… la poca luz… todo le evocaba escenas de películas para adultos. Toda la suma de aquellos factores le equivalía a una única cosa sexo… o eso se imaginaba el joven. “Tranquilízate, eso no va a pasar, tienes que masturbarte y punto, estás demasiado alterado” repetía casi como un mantra sentándose al lado de la mujer. —Mañana viene tu madre, ¿En serio no te importa quedarte un tiempo aquí solo? —dijo Carmen comenzado la charla. —Claro, no hay problema. Tía, tengo algo que pedirte. Me da vergüenza e igual te suena raro. —Carmen atendía a las palabras del joven esperando que esa petición fuera “extremadamente rara”— mientras este mi madre aquí y si ella se quiere ir antes… si sigues tu sola… —Sergio divagaba. No comprendía por qué le era tan difícil que sus palabras fluyeran era una petición normal. Sin embargo, en el fondo, sabía muy bien que era lo que le pasaba— me gustaría quedarme aquí pasando las vacaciones. Si no es mucha molestia, ya sabes, hasta que llegue el tío, luego me iría a la casa de la abuela. —Ya tardabas en elegir lo obvio —su voz no sonaba más fuerte que un susurro, similar a una ...