1. Aventuras y desventuras húmedas: Primera etapa (8)


    Fecha: 09/06/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos

    ... avanzaba no cesó ni un momento de admirar su cuerpo sin que ella le viera. Las dos nalgas de su tía que subían con un movimiento rítmico casi le hicieron perder el paso.
    
    Carmen fue la primera que se detuvo en la puerta de Sergio, dándose la vuelta y justo cuando su sobrino se paró a su lado. Esta le propinó un rápido beso en la mejilla para despedirle con un seco hasta mañana. Se sentía un adolescente con el chico de instituto acompañándola a casa.
    
    Su sobrino que todavía no había atravesó el umbral de la puerta, la seguía con mirada. Pensaba en hacerla una señal, decirla algo o simplemente gritarle que entre al cuarto y rompan esa tensión que les rodea. Pero su cabeza por una vez fue sensata (increíblemente) “eso no está bien” se dijo decepcionado por no tener el valor suficiente.
    
    Al final del pasillo, Carmen giró la cabeza al llegar a su destino, viendo a su sobrino al fondo. Se detuvo un momento pensando en que al final sucedería, que romperían el velo de la moralidad. Sergio vendría corriendo por el corto pasillo y desataría su fuego allí mismo. Era lo que ambos deseaban, o por lo menos lo que su intuición femenina le decía y esa, no fallaba nunca.
    
    Sin embargo, antes de darse cuenta su muñeca giraba el pomo y sus pies entraban en su habitación como si el fuego la persiguiera. Su cuerpo había ganado contra su mente, evitando posibles desvaríos.
    
    Cerró la puerta con tanta rapidez como había entrado y colocó el pestillo, para después apoyar su espalda en la ...
    ... puerta con el corazón y la respiración agitada. No recordaba jamás haber estado así de caliente por nada, ni nadie, “¿las copas, el sol…? Sí, no hay duda, ha sido eso. Tiene que ser eso”.
    
    Al tiempo que seguía pensando, percibió que su mano había descendido hasta la goma del pijama, “¿Cuándo ha pasado esto?” ni lo supo, ni lo sabrá. Esta fluyó con vida propia sorteando la ropa a su paso, primero haciendo contacto con el bello corto que solía tener bien cuidado y más tarde, con una vulva hinchada y ardiente que… estaba “mojada”.
    
    Esa fue la palabra que le salió de su mente, pero no era la correcta. La adecuada para tal caso era calada, realmente calada… empapada en flujos. “Me tengo que cambiar las bragas” se dijo mientras sus dedos empezaban unos movimientos circulares, sorprendiéndose de que a pesar de la falta de práctica no habían perdido su toque.
    
    “Debería parar” pero su mano no la obedeció y seguía aún más rápido. En menos de treinta segundos había traspasado la barrera de no retorno. Aceleró sus ágiles dedos y con la otra mano, sabedora de lo que se avecina, se cubrió la boca tanto como pudo. La noche era cerrada y con la casa en silencio cualquier sonido es audible, no podía gritar.
    
    Sus ojos se tornaron blancos y su cabeza repentinamente tirada hacia atrás por un latigazo, chocó contra la pared haciendo un ruido seco. Su mano acalló cada uno de los gemidos que trataban huir de su boca, mientras la otra los generaba debido a un frenético movimiento en su ...