1. El viejo conserje (Capítulo III)


    Fecha: 18/06/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: drwite, Fuente: CuentoRelatos

    ... sacaremos adelante a este pequeño inocente al que condenarías a la miseria si te niegas a ayudarme.
    
    -¿Y cómo quieres que te ayude?
    
    -Quiero casarme con Filomeno para asegurarme de que no lo corran por andar con una alumna de la universidad, pero siendo mucho mayor que yo, pensarán que me obligó a estar con él.
    
    -Y no estarían equivocados.
    
    -No me obligó y lo sabes… tú dijiste que si iba a perder la virginidad, lo hiciera con alguien a quien admirara y mereciera ese regalo… Bueno, para tu información Filomeno es al que escogí y me siento a gusto teniendo intimidad con él, por eso soy yo quien siempre lo busca, no al revés.
    
    -O sea que te encantan los hombres viejos –su tono de burla me hirió- ¿qué placer puedes sentir con un anciano?
    
    -Eso no es de tu incumbencia… Te pedí que vinieras para que le informes al director que me voy a casar con Filomeno en dos semanas y que es con tu total y absoluto consentimiento y que además tienes meses de conocer y de aceptar nuestro noviazgo.
    
    -¿Y crees que me va a creer?... por Dios Mariana, no seas ingenua, nadie en la vida creerá que una madre estaría contenta de que su hija de dieciocho años se case con un hombre de casi setenta.
    
    -No lo creerían si yo lo contara, pero serás tú quien lo diga y si lo haces bien, nadie podrá refutarlo.
    
    -Muy bien, sólo tengo que mentir y luego ¿qué?
    
    -Luego puedes olvidar que tienes una hija.
    
    Eso pareció afectarle, pero se recompuso enseguida.
    
    -Está bien… ahora mismo voy a ...
    ... hablar con el director.
    
    Sin decir más, salió de la casa. Quería ir con ella para cerciorarme de que no inventara cosas que afectaran a Filomeno –nada me aseguraba que diría que aceptaba nuestra relación– pero si iba, se vería sospechoso y entonces Filomeno perdería su trabajo.
    
    Mientras esperaba el regreso de mi madre, me di cuenta de que no le pregunté a Filomeno si quería que nos casáramos. Siendo sincera, no deseo casarme con él, pero si no lo hago, nuestro bebé será un marginado de la sociedad y prefiero sacrificar mi libertad, a verlo padecer el rechazo de la gente. Otra pregunta que rondaba mi mente era la de por qué ley nos casaríamos en caso de que él acepte. Sé que con su primera esposa no se casó por la iglesia porque no era católica, pero ambos tenemos la misma religión y en una ocasión me dijo que si se volviese a casar, esta vez deseaba que fuera por la iglesia. Podría negarme claro está, pero prefiero que sea Filomeno el que decida y si su deseo es casarse en una iglesia, con todo el dolor de mi corazón, tendría que hacerlo.
    
    Mi madre regresó cuarenta minutos después. Su rostro no mostraba alguna señal que me ayudara a saber el resultado de su conversación con el director, pero al verla sentarse en la silla del comedor, supe que me daría un sermón.
    
    -Al pobre hombre casi le da un infarto cuando le dije quién es tu futuro marido… al principio se negaba a creerlo, pero fui tan buena actriz, que terminó creyendo toda la historia de su amor.
    
    -¿Qué le ...
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