1. La prima mayor


    Fecha: 29/06/2022, Categorías: Incesto Autor: eskrytor, Fuente: CuentoRelatos

    Ya estaba cansado, muy cansado de trabajar ese sábado. Eran ya pasadas las tres de la tarde. Debería estar con mi novia en algún estadero tomando cerveza o en un motel cogiendo con ella y no en el trabajo. Maldije un poco toda esa situación en la que me veía avocado, y todo por ayudar a mi prima. Mi prima Laura, la mayor entre mis primos y primas de parte de madre. La hija única de mi tía Rosa. La prima que desde que yo tengo consciencia había estado allí, cuidándome como su hermanito menor.
    
    Yo siempre había estado agradecido con ella por darme cariño como si fuera mi hermana, pero ahora también por darme trabajo en su empresa familiar. Sé que ella no pasaba por un buen momento ni empresarial ni familiar, pues el exceso de trabajo de ella y su marido los mantenían en un stress constante desde hacía un par de años. Las discusiones y tensiones con su marido Manuel eran recurrentes. Laura ahora estaba algo pasada de peso. Lucía más gordita de lo que ya de por si era por naturaleza. Su ropa había tenido que cambiarla por una talla más, pese a los esfuerzos esporádicos por ir al gimnasio. No andaba bien con su autoestima mi prima. La notaba caída, estresada, irritable con facilidad. Se notaba un cambio en su estado de ánimo teniendo en cuenta que ella es normalmente una persona de trato suave. La conocía lo suficientemente bien como para saberlo sin que ella me lo tuviera que decir.
    
    Se acercó a mi oficina y me pidió que la ayudara a clasificar unas facturas. Miró mi ...
    ... rostro de descontento a pesar de que hice un esfuerzo para que no lo notara. Pero ella también me conoce bastante bien.
    
    -Primito, solo esto y ya te vas a descansar por favor. Si esto no queda listo, el lunes voy a tener tremendo lío. Te prometo que te compenso de alguna manera. Solo cuento contigo primito.
    
    Yo noté su voz agónica y desesperada. Sentí pena por ella. Me levanté y le di un abrazo de hermandad, de compasión, de cariño o de no sé qué, pero lo hice espontáneamente porque simplemente intuí que ella lo necesitaba. Le dije que no pasaba nada. Que yo me encargaría de esas facturas. Ella me correspondió el abrazo de una forma cálida, afable, intensa como si no quisiera que la soltara. Supe con certeza que realmente necesitaba ese abrazo. Mi prima estaba agotada.
    
    Sentí el olor de su perfume, su piel tibia y sus senos pequeños aplastarse contra mi pecho. No sé bien a ciencia cierta el porqué, pero por primera vez desde que tengo consciencia erótica, desde mi pubertad, tuve el primer mal pensamiento para con Laura. Tuve ganas de ella. Pero qué estaba yo haciendo por Dios! Me hallé raro mirando a mi prima mayor con ojos de hombre. Tener un pensamiento erótico con ella, no me había sucedido a pesar de los comentarios morbosos de mi amigo Gustavo que no paraba de comentar el culazo y las anchas caderas de mi prima. El mejor culo del mundo lo tiene tu prima Laura, me lo repetía una y otra vez. La voz agradecida de mi prima me extrajo de esos pensamientos.
    
    -Ay primito, ...
«1234...»