1. La prima mayor


    Fecha: 29/06/2022, Categorías: Incesto Autor: eskrytor, Fuente: CuentoRelatos

    ... gracias por tu ayuda y ese abrazo que necesito tanto- Me miró a los ojos con ternura y me dio un beso tibio y suave en la mejilla.
    
    Salió de la oficina caminando despacio con su elegancia habitual. Le miré el culo grande, amplio, abundante y carnudo que la caracterizaba. Esa curva sinuosa como guitarra que formaba con sus caderas era llamativa ciertamente. Tenía puesto un pantalón negro de bota ancha bien ajustado a sus curvas ahora más engordadas. Seguí mirándola con morbo. Me sentía asqueroso, pero era inevitable no hacerlo. Era una batalla entre mi estatus de primito y el hombre común y corriente que habita en mí. Si mi amigo Gustavo supiera lo que estoy pensando y sintiendo se alegraría de júbilo.
    
    Me acordé de pronto de cuando por accidente durante unas vacaciones de muchos años atrás la vi de espaldas desnudita en el baño de su casa. Recuerdo la imagen penetrante de sus nalgas grandes y morenas. No tuve mucho morbo tal vez en esa ocasión, pero no dejó de ser una imagen impactante que se me quedó en mi memoria. Ahora que la vi caminar saliendo de mi oficina, me imaginé ese culo aún más grande. Debía verse provocativo. Qué suerte tiene Manuel, me dije.
    
    Ahora soy yo un chico joven de veintidós y mi prima de treinta y tres años cumplidos, casada y con hijos. Intente recobrar mi prestancia y concentrarme en las facturas, pero me costó trabajo no pensar en las nalgas de Laura. Seguramente hacía mucho rato que Manuel no le hacía el amor como debía ser. Trabajaban mucho ...
    ... por mantener a flote la empresa y Manuel viajaba a menudo. Sería una mujer insatisfecha en la cama seguramente.
    
    Terminé a duras penas las facturas. Las organicé en una carpeta y salí exhausto de mi oficina para llevárselas a la de ella. Toqué la puerta y escuché su voz decirme que entrara. Al abrir la puerta, la vi sentada con una mirada angustiosa y una voz estresante. Estaba al teléfono hablando irritadamente con su marido Manuel quien se encontraba en otro punto de la ciudad en un asunto de negocio. Colgó molesta, se puso las manos en su rostro, tomó un respiro, recuperó su compostura y por fin alzó su mirada. Me miró con la carpeta que yo sostenía en las manos.
    
    -Terminaste primito?
    
    -Si, Lau. Ya todo está en el sistema, incluyendo los pagos a proveedores del último mes.
    
    -Ah también los hiciste. Qué bien primito. Gracias no sabes cuánto te agradezco que estés un sábado a esta hora ayudándome. Discúlpame por ponerte en estas, pero a un empleado normal no podría pedirle esto así no más. Ya sabes cómo es esto. Perdona si abuso de que seas mi primito.
    
    -No pasa nada Lau. Tranquila.
    
    -Puedes irte. Tu novia te debe estar esperando. Le dices que la culpa es mía. Ya veré como te compenso.
    
    Me le acerqué yendo por el espaldar de su silla. La abracé inclinándome desde atrás. No sé si lo hacía por morbo o por compasión, pero me sentí bien haciéndolo. Quería que ella sintiera mi apoyo pero también que sintiera que hay un hombre allí, ya que Manuel no estaba. Era loco ...
«1234...»