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La prima mayor
Fecha: 29/06/2022, Categorías: Incesto Autor: eskrytor, Fuente: CuentoRelatos
... lo que me pasaba por la mente. Al menos yo mismo me eché ese rollo en la cabeza para justificarme ese abrazo un tanto atrevido. Ella sentada en su silla, yo de pie desde atrás la rodeé con mis brazos posándolos por encima de su pecho. Mi mejilla rozó la de ella y sentí su perfume nuevamente. Le estampé un beso en la mejilla suave y delicadamente. Ella me puso una mano en mi cabellera e hizo un gemido de ternura y regocijo – ay primito La abracé más fuerte. No sabía bien hasta donde yo quería ir, no sabía bien como iba a pasar todo. Pero quería que ella me sintiera allí. Interrumpió mi abrazo, me quitó los brazos de su cuello y se puso de pie. Pensé que iba a enfadarse, a rechazarme o algo así. Simplemente abrió sus brazos frente a mí y me dijo ven primito ven aquí necesito un abrazo. No desperdicié la oportunidad al verle su cara bonita de boca carnosa musitar esas palabras. Me balanceé hacia ella y le di un abrazo como Dios manda. La apretujé por la espalda. Su pecho se aplastó contra el mío muy cálidamente. Mis manos las recorrí por su espalda y le di un beso en la mejilla casi llegando a la oreja. Ella se escurrió al sentirlo. – primito hay es peligroso, porque no respondo. Laura me había dado pie para pasar a otra cosa. No le hice caso. Sonreí y sencillamente la volvía besar en la misma zona pero ahora con más intensidad sin dejar de abrazar su cuerpo ancho. -ay primito noooo… ahí nooo por favor Pero yo no paré. No sabía si todo eso iba a ...
... culminar en una bofetada, en un despido, en un quebranto de relación familiar. Lo cierto es que ya no podía parar. La deseé tanto ese instante. La vi tan frágil, necesitada de afecto y yo con el morbo revuelto que simplemente saqué mi lengua y se la comencé a pasar sutilmente por el lóbulo de su oreja. Abiertamente le estaba enviando un mensaje contundente, implacable y descaradamente atrevido de lo que yo quería. Ella hizo un leve intento por alejarse, pero yo la así con mis brazos apercollados y mi boca comenzó a comerse su oreja y su cuello. -ay primooo… ayy… nooo Pero sus brazos estaban vencidos, caídos a lado y lado de sus caderas. Mis manos habían descendido y estaban en el inicio de sus nalgas. No le di tiempo de reflexión. Sencillamente busqué su boca y le estampé un beso intenso. Ella no lo correspondió del todo en un inicio, pero después sus labios fueron cediendo y se abrieron dando paso mi lengua, a mi beso, a mi morbo. El beso lo selló todo. Era un beso sexual, muy sexual. Ya todos los empleados se habían marchado. No podía dejarla escapar. Bajé mis manos aún más y posé cada una en una nalga. Su culo lo sentí como gloria en mis manos. Ella gimió dando un respingo en su cuerpo. Su boca disfrutaba de mi beso que se había clamado y vuelto un beso suave, húmedo, largo y profundo. Deshice el botón de su pantalón y bajé su corredera. Ella hizo el resto sin parar el beso. Sus manos fueron bajando su prenda y una vez sus perneras estaban en el suelo envueltas en ...