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A MI HERMANA LE GUSTAN LOS VIDEOJUEGOS - 2
Fecha: 05/07/2022, Categorías: Incesto Autor: maverick_indalo, Fuente: RelatosEróticos
... sol ya no calentaba y estábamos hartos de decir burradas, jugar a palas, mirar las chicas y hacer planes para las vacaciones, emprendimos el camino de vuelta a nuestros respectivos hogares. Compartía el camino de vuelta con mi colega Pedro, que era el que vivía más cerca y con el que, mientras caminábamos, comentábamos la jugada de la tarde: En ese momento llegábamos donde yo vivo y entré en el vestíbulo de mi edificio sin despedirme de mi amigo; el muy cabrón había puesto el dedo justo en la llaga y en el peor momento posible. Justo cuando entré, se disponían a entrar en el ascensor mis padres y mi hermanastra Melisa, que regresaban a casa. Fue mi padre el que me vio y sujetó la puerta para que subiese con ellos. Mientras aceleraba el paso para llegar al interior del ascensor le respondí: Me hicieron sitio en la cabina y las féminas me recibieron con una sonrisa y un sonoro beso en la mejilla. No lo hacían todos los días, pero era un saludo habitual en mi familia. La segunda en hacerlo fue Melisa, qué bien olía… Mientras subía el ascensor y ellos comentaban entretenidos las excelencias de la playa, no pude evitar mirar a mi hermanastra con disimulo; realmente era una mujer espectacular y debía llenar la frutería de moscones solamente con su atractivo físico. Solamente había que mirar su linda cara, su cabello largo, negro y ondulado recogido en una larga cola de caballo. Todo esto aderezado de su escueta indumentaria, compuesta por un breve short blanco tipo ...
... tejano, muy ajustado, que realzaba su espectacular culo y dejaba ver sus magníficas piernas y el principio de sus nalgas, y aquella camiseta, también blanca, cortada por encima del ombligo, mostrando aquel magnifico vientre plano y moreno, que contenía aquellos maravillosos y turgentes pechos, bien definidos por la camiseta, atributos con los que yo me había masturbado unas horas atrás. Para rematar el cuadro llevaba unas alpargatas de verano con un poco de tacón, que se anudaban graciosamente con unas cintas, en sus tobillos y gemelos. No pude evitar notar que se me empezaba a poner un poco dura. -tú estás fatal tío-, me dije. Llegamos a casa y me fui directo a mi habitación, estaba deseando dejar los trastos y darme una buena ducha para quitarme la arena, la sal…y el calor “extra” si hacía falta. No parecía haber rastro de María. Entré en mi habitación, tiré la mochila en un rincón, junto a la ventana, saqué la toalla y la llevé a la terraza para tenderla, regresé a mi habitación, cogí ropa de recambio y me dispuse a entrar en el baño. Llamé con los nudillos y me respondió Melisa: se me había adelantado. Eso significaba que el baño permanecería “secuestrado”, un buen rato. Maldije mi lentitud y le contesté a mi hermanastra: Resignado, me giré y recorrí la escasa distancia que me separaba de mi habitación. Entré, me senté frente al escritorio y conecté mi adorada Play. Enseguida me enfrasqué en una nueva misión para salvar no sé que planeta inexistente. Ya me ...