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A MI HERMANA LE GUSTAN LOS VIDEOJUEGOS - 2
Fecha: 05/07/2022, Categorías: Incesto Autor: maverick_indalo, Fuente: RelatosEróticos
... había olvidado de la ducha cuando, ¡como no!, entró sin llamar Melisa para avisarme de que el baño estaba disponible. Cuando me giré para acabar la frase, no fui capaz de acabar de articularla. Melisa estaba justo detrás de mí, a poco más de un metro, con la cabeza ladeada a la izquierda y sus dos manos secando su largo cabello, totalmente mojado con una toalla, mientras su cuerpo estaba cubierto únicamente por otra toalla que llevaba enrollada, (estampada de cuadros blancos y rosas), y dejaba totalmente visibles sus piernas desde un palmo por encima de las rodillas, y a duras penas contenía sus magníficos pechos. Tanto era así, que al ladear su cabeza la toalla se había deslizado ligeramente hacia abajo, dejando al aire la parte superior de la aureola de su pezón derecho, visión que hizo que yo enmudeciera al instante y mis ojos se clavaran en esa celestial visión. Fueron tan solo dos segundos, pero mi sorpresa fue tan evidente, y la expresión de mi cara debía de ser tan delatora, que mi hermanastra se dio cuenta al instante, y tirando de la toalla hacia arriba, me dedicó una amplia sonrisa y salió parsimoniosamente de mi habitación. Me quedé impactado. ¿Es que todos los astros se habían alineado para conseguir que se me fuera la olla?; esto no podía seguir así o me mataría a pajas. Después de ducharme, y cascarme la consiguiente paja en honor del regalo que me hizo mi hermana mayor, y porqué no decirlo, para calmar mi ilimitada calentura y afrontar con más sosiego ...
... la cena en familia, salí del baño. Me cogió el relevo María que también había llegado de la playa. Me saludó con un escueto –hola- y entró a toda prisa. Cenamos en la terraza, como era costumbre cuando llegaba la canícula, y yo procuré no mirar a ninguna de mis dos hermanas más de lo estrictamente necesario. Ninguna de ellas me dirigió ninguna mirada extraña, y su actitud hacia mí fue completamente normal. Tal vez consiguiera controlarme el resto del verano, estaban las vacaciones, luego nos iríamos al pueblo, y después vuelta a estudiar y todo habría quedado atrás, seguro que sí –pensé. Después de la cena, una vez recogida la mesa, mis padres se sentaron en el sofá, frente a la tele y preguntaron quién quería ver una película en Netflix, todos se apuntaron menos yo, que comenté que me iba a mi habitación para echar unas partiditas en la Play ; fue entonces cuando mi hermana María comentó: Dijo esto con un tono burlón, pero esta vez, harto de sus insinuaciones y de que llevase siempre las de ganar, mientras pasaba por su lado camino de mi habitación, le respondí: No respondió, pero me siguió con la mirada, con una extraña media sonrisa en su cara. Cuando salía del salón escuché a Melisa decir: Elevó la voz para decir esto último, seguramente para asegurarse de que yo lo escuchase, y todos rieron el comentario, claro está, todos menos yo. Empezaba a estar harto de recibir por todas partes y, además, pobre de mí, no tenía ni idea de manejar a las féminas de ...