1. Mi padre, nuestro amo (capitulo 1) La iniciación.


    Fecha: 08/07/2022, Categorías: Incesto Autor: cleversex, Fuente: RelatosEróticos

    ... aunque lo comprendo. Ahora estoy en el paraíso besándome con el y que bien sabe su boca. Soy plenamente consciente de lo que va a pasar a continuación y del dolor que voy a sufrir, pero estoy deseando sentir su mano en mi trasero.
    
    Igual que mi hermana, tuve un orgasmo. Papá me atrajo hacia su pecho y dejó que me tranquilizara mientras me acariciaba el pelo y me besaba en los sabios. Punzadas de placer me atravesaban la vagina y me hacían gemir levemente.
    
    Soy feliz.
    
    Papá nos lee perfectamente a las dos cómo si fuéramos libros abiertos. Sabe perfectamente que con Yoli el diálogo tiene que ser permanente para ayudarla a ir a dónde el quiere, pero conmigo no es necesario, solo deseo que haga conmigo lo que quiera. Da la impresión de que mi hermana es más arrastrada y servicial que yo, pero es una percepción engañosa: yo lo soy más, si eso fuera posible.
    
    Papá se levantó conmigo en brazos y suavemente me depositó sobre la mesa acolchada dónde mi hermana estaba atada: había sitio de sobra. Se acercó al mueble del lateral y de uno de los cajones sacó varias cosas: dos vibradores, unas esposas grandes y una correa. Dejó los vibradores sobre el vientre de Yoli y se acercó a mí. Me colocó bocabajo y con las esposas me sujetó los tobillos. Después, con una correa sujetó las esposas con mis brazos dejándome con los pies hacia arriba. Durante un rato estuvo acariciándome, en especial los pies.
    
    —Estos pies me los voy a follar… y los de tu hermana también, pero hoy no: otro ...
    ... día.
    
    Se acercó otra vez al mueble y sacó dos mordazas de bola. Una la dejó también sobre Yoli y con la otra se acercó a mí. Me metió la polla en la boca y durante un rato estuvo follándomela mientras me besaba los pies.
    
    —Lo siento mi amor, —dijo sacándome la polla de la boca y poniéndome la mordaza de bola—, pero ahora tengo que ocuparme de tu hermana: luego que ocuparé de ti, no te preocupes.
    
    Me dio un azote cariñoso en el trasero y se acercó a Yoli que desde dónde estaba miraba constantemente todo lo que hacia papá.
    
    —Muy bien preciosa, —la dijo besándola los pies—. Vamos a jugar a algo muevo: ¿estás preparada?
    
    —Si papi, —respondió Yoli. Papá se inclinó sobre ella y durante un rato largo la estuvo besando los labios. Después la puso la mordaza de bola y la siguió besando.
    
    Todo esto era nuevo para nosotras. En mi caso notaba cómo sin poder evitarlo, la baba me salía por la comisura de los labios creando un pequeño charco en la mesa. Eso me humillaba, pero al mismo tiempo me excitaba enormemente. Si en ese momento papá me hubiera rozado levemente con el dedo meñique, me hubiera corrido cómo una perra.
    
    —Muy bien mi amor, —dijo papá sentándose en la silla frente a la vagina expuesta de Yoli—. Voy a chuparte el chochito cómo lo hacia tu hermana, pero yo no voy a parar, y voy a seguir mucho tiempo. También me voy a ayudar con estos dos vibradores, —se los enseñó—. Posiblemente me pedirás que pare, que lo deje, incluso lloraras, pero no lo voy a hacer: por el ...
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