1. De prácticas con Leonardo


    Fecha: 17/07/2022, Categorías: Gays Autor: Alejandro1987, Fuente: CuentoRelatos

    Después de graduarnos, tomamos un mes de vacaciones para al fin embarcarnos en viajes como Pilotos de Altura agregados, para completar nuestra formación. Cuál no sería mi sorpresa al enterarme por el propio Leo, que nos habían enrolado en el mismo buque. En definitiva habíamos compartido habitación en el último semestre y nos llevábamos bien, el único incidente, aparentemente sin importancia y sin mayor transcendencia, ocurrió una semana antes de graduarnos.
    
    Después del último examen estatal, que ya nos sabíamos graduados, la Academia nos ofreció un brindis a todos, un total de 18. En el salón de oficiales se realizó la actividad. La mesa bufet de lujo: una selección de mariscos exquisitos: vieiras, percebes, centollos de Alaska, langostinos y hasta abulones. Los camareros pasaban con las bandejas con copas de champagne para el brindis y en las mesas una selección de whiskys, brandy, cognac, ginebra, vodka. Aquél ágape duró cerca de dos horas y todos salimos bastante entonados.
    
    Yo llegué a la habitación y me lancé a la cama adormilado y medio borracho. Al poco rato llegó Leo que se desnudó y me balbuceó algo pero no le entendí nada, se metió en la ducha, mientras yo me desnudaba y lo agitaba para que terminara pronto:
    
    –Dale Leo, abrevia que quiero ducharme. –Él no ha corrido la cortina del baño y observo que tiene la cabeza enjabonada y se enjuaga sus genitales. Como no puede verme por el jabón en los ojos, me fijo cómo lo hace y no puedo evitar un escalofrío al ...
    ... detallar aquella bonita verga a mitad de erección. Se me antoja como un poco cónica, el glande no muy grande y el tronco engordando hasta la base. Nunca me había fijado bien en sus partes, pues sabiéndolo hatero ni siquiera tuve curiosidad, ni había prestado atención a su magnífico cuerpo atlético, pero sin exageraciones.
    
    –No me jodas Alex, tú llegaste primero y te echaste a dormir como una cerda en lugar de bañarte. Ahora te tienes que esperar a que yo termine.
    
    –Bueno, espero que la emoción no te dé por hacerte una paja –nos reímos.
    
    –No te preocupes que si me entran ganas ya te avisaré para que me tires un cabo. –Se ríe malicioso.
    
    –Olvídate, que no eres mi tipo –le digo y nos reímos.
    
    –Recuerda que cuando no hay pan, se come casabe y el mío es de yuca.
    
    –Mira, no resingues más y acaba. Me despiertas cuando termines, que tengo sueño.
    
    Me giré de lado en la cama, ocultando mi incipiente erección y dejo en exhibición mis nalgas blancas, lampiñas y redondas. Siento que me están tocando las nalgas y me despierto un poco sobresaltado, es Leo que me avisa que ya terminó, está de pie junto a la cama, como Dios lo trajo al mundo, se tapa apenas con la toalla su evidente erección. Me levanto y me meto en la ducha, me siento un poco anonadado, no se me sale del pensamiento aquella excitante imagen de la verga tiesa de Leo dejándose admirar entre los pliegues de la toalla. No me lo puedo creer, trato de impedirlo pero no logro apartar de mi mente la sensación de placer que ...
«1234»