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De prácticas con Leonardo
Fecha: 17/07/2022, Categorías: Gays Autor: Alejandro1987, Fuente: CuentoRelatos
... guardia. –Yo también voy a guardarla y así festejamos juntos la Navidad Leo. –¡Bárbaro! Mañana nos vamos a desquitar Alex, ya tú verás. Al día siguiente hay ambiente de fiesta, pero se mantiene la disciplina. Se bebe moderadamente, la cena es especial: coctel de cangrejo con salsa rusa, bisque de cangrejo, chuletas de cerdo a la plancha, ensalada de vegetales con la salsa de su preferencia, congrí cubano con chicharrones y bacon frito y mesa libre de postres: helados haagen dazs, flan de leche y selva negra. A las 6:30 pm somos relevados los oficiales en el puente por el Tercer Oficial y Leo, entonces bajamos el Primer Oficial y yo. –¿Qué tal la cena Leonardo? –Pregunta el Primer Oficial dirigiéndose a Leo. –Uff ¡está estupenda! –¡Qué bueno! Pues allá vamos. Mucho ojo y recuerden: no le den la espalda a la proa nunca. –Si, primero. Vaya y cene tranquilo, no se preocupe –le dice el Tercer Oficial. Cuando termino mi guardia a las 8:00 pm me reúno con el resto de oficiales que están en el Salón de descanso. Unos juegan dominó y otros a las cartas o simplemente conversan. Me bebo varios tragos y antes de la medianoche ya queda el salón desierto. Me marcho al camarote y me cambio de ropa, poniéndome un chándal deportivo azul Prusia con cintas blancas. Sobre el escritorio coloco una hielera y dos vasos, estoy en esos trajines cuando se abre la puerta y entra Leo. Por la alegría que lo acompaña me percato que ha bebido un poco de más. –Leo, tienes que ...
... tener cuidado, no puedes beber tanto para hacer la guardia. –No te preocupes que lo que estoy es sabroso. –Acto seguido se me acerca por la espalda y abrazándome por la cintura me estrecha su rabo tieso contra la raja de mis nalgas. Yo no protesto pero le digo: –Leo, por favor, que alguien puede entrar y vernos y ¿qué van a pensar? –Lo único que pueden pensar es que somos pareja y que nos amamos. ¿Quieres entonces que cierre la puerta? –Sí, cierra la puerta. Y recuerda que nosotros no somos pareja –Él va a la puerta y cierra con el seguro. –Puedes estar seguro que hoy tu y yo vamos a ser pareja. Yo sé que te gusto y tú me gustas mucho. Y vamos a hacer lo que hace tiempo debimos haber hecho y no hicimos por pendejos que hemos sido, recuerda el dicho de: «perro pendejo, no singa» –me abraza y me besa en la boca. Yo no hago la menor resistencia, me entrego sin chistar, mientras él me gira y me coloca de nuevo el rabo cónico y duro entre mis nalgas y me lo restriega. –¿Te acuerdas del regalito que te dejé en la habitación, encima de la cama?¿Te gustó? –Sí, me gustó mucho, me tomó por sorpresa, la verdad. –A partir de ahora tu vas a ser quién se ocupe del mantenimiento de mi fusil, las pajas me las haces tú. Mi maricón, ¿Sientes bien cómo la tengo? –Si, está que echa leche –y sonrío con nerviosismo. –Pues desnúdate y acuéstate bocabajo y con las nalgas empinadas, ponte mejor una almohada debajo, así –me colocó una y mientras me decía eso, se quitó la ...