1. Primera vez infiel. Se entrega sin reservas


    Fecha: 19/07/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Lobo Feroz, Fuente: CuentoRelatos

    ... reflejada en los espejos laterales, verse aporta el plus del morbo, es la zona erógena del pensamiento.
    
    Con la lengua pruebo el sabor salado de su deseo, los dedos hurgando en la cueva húmeda, buscan el tesoro escondido, el punto G, del que todos hablan y pocos encuentran. Dos almohadas cumplen la tarea de mantener elevada la colita para cuando la venza con el peso de mí cuerpo, las rodillas temblando perdieron la sustentación por la calentura incipiente que altera sus sentidos, la angustia, conmueve, agita el ánimo, tomándose los pechos, estruja y aprieta, cómo a salvavidas en un naufragio.
    
    En medio de toda esta mezcla de sensaciones, la veo mirarse en el espejo, la expresión babeante de una mujer atravesada por el deseo, transida por la angustia sin encontrar remedio para soportarlo. Se debate entre el erotismo de la caricia bucal y angustia de no encontrar respuesta a su excitación.
    
    Me vuelvo loquito viéndola moverse, una “mujer con poco uso” escasas atenciones sexuales, ahora en un curso acelerado de goce sexual, ser maestro y guía, descubrirse como amante.
    
    Las golosinas de las caricias y las promesas de que no será forzada, terminan por derribar los mitos de que ahí no entra nada. El índice untado en la cuca abre el camino a lo desconocido, la sorpresa inicial trocó en suspiro de aprobación, la penetración distrae su atención, el pulgar hace la diferencia, repta hacia la cabecera de la cama. Activo el movimiento digital, hasta entrar todo, deviene calma y ...
    ... acostumbramiento.
    
    La penetración doble, verga y dedo le hacen sentir las mieles del contacto anal, adiestro de qué modo poner en acción el esfínter apretando en el ingreso, aflojando en el retroceso. Suspira y disfruta, el placer se ve reflejado en la imagen devuelta por el espejo.
    
    En la distracción aproveché para reemplazar el pulgar por la verga, la cabeza en el centro del hoyo, reacciona, intenta escapar, reptando en la cama, sostengo de los hombros, empujando más. - Ahhh, bruto, me la metiste!, duele..
    
    - Solo fue la cabeza, tranquila, me quedo quietito
    
    - Más te vale, entró la cabezota, siento todo abierto, no te muevas más, porfa…
    
    - Me quedaré quieto
    
    Mentía descaradamente, prometemos hasta bajarle la luna. Agarrado de sus caderas entré otro poco más de pija. - Otra vez!!, me la estás metiendo! Era solo la cabezota!!.
    
    - Bueno solo mentí un poco, me quedo quietecito, tranquila, ya te entró toda…
    
    - Que no está toda dentro -verifica. - Mientes, no está toda y esto? -siente solo está la mitad dentro
    
    Nuevo intento, hasta el fondo. Una sorpresiva nalgada, la distrae, una segunda atemoriza, la aceptación forzada es parte del menú de dominación, se somete a la fuerza del macho dominante.
    
    Dominada, monté sobre sus caderas, mis piernas sobre las de ella la inmovilizan, agarrado de sus hombros concretan la sumisión, volcado sobre su espalda, entré la verga hasta el mango, el chasquido de los testículos sobre la jugosa vagina en cada envión.
    
    Sin prisa, el ...