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Mi ingenua vecina
Fecha: 20/07/2022, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... indique con la mano que le tocaba a ella. Se lo estaba pensando, era normal, pero yo no podía dejarla dudar. Si decidía parar allí todo mi esfuerzo sería en vano: _ Alicia, para mí también es difícil pero quiero ayudar. No me gustaría verlos separados en unos meses. Mis palabras volvían a tener el efecto deseado y entro al estanque. No había sitio para dos y eso nos apretaba mucho. No sin esfuerzo se quitó el bañador de espaldas a mi. Vi su culo y coño en todo su esplendor mientras se agachaba para sacar el bañador por los pies. No sé cómo aguante para no meter mi boca en aquella raja y lamerla hasta quedarme sin lengua, pero me aguanté. Se sentó como pudo sobre mis piernas. Su coño estaba a escasos centímetros de mi polla y ella lo sabía. Mi polla se sacudía como loca buscando el agujero mientras mis huevos sufrían descargas eléctricas que me obligaban a jadear. Disimule como pude de nuevo mientras puse mis brazos alrededor de su cintura : _ Mira Alicia_ me costaba hablar, pero tenía que hacerlo_ este es el sitio más sensual, como ves. Aquí estaréis los dos, habrá más gente pero podéis rozaros, debéis más bien_ la acerqué un poco más a mi polla con un suave tirón hacia mí _ pase lo que pase aquí tu tienes que disimular, todos lo harán. Te aseguro que le gustará mucho_ evite decir su nombre mientras de otro tirón mi polla estaba en su coño_ vamos a mirar si puedes hacerlo. Ya no podía hablar más, sentía mi polla alojarse entre sus labios vajinales mientras la ...
... miraba a la cara. Ella dudaba, no sabía que hacer pero yo no le di tiempo para reaccionar. Levanté un poco su culo con mis manos y lo dejé caer cuando sentí que mi polla estaba el la entrada de su coño. No tuve cuidado, no fue despacio ni pensando, de un empujón ya se la había metido toda. Ella solto un jadeo fuerte cuando le entró todo y otros más suaves cuando yo empecé a moverme. La metía y sacaba con fuerza, un poco más despacio al principio y más fuerte después. Mi boca en sus tetas sucionaban los pezones tan fuerte que podía oírse a metros de distancia. Ella me abrazó alrededor del cuello y comenzó a jadear con fuerza. No duré mucho, más bien unos pocos minutos. Cuando los latigazos de placer llegaron a mi polla, mis manos en su culo la apretaron con fuerza hacia abajo. La corrida fue brutal. Nunca había estado tantos segundos echando leche. Jamás había disfrutado tanto, estaba tan extasiado que no podía moverme. Salimos del barro minutos después y de la mano así desnuda la lleve a la ducha. Le limpié con cuidado el barro del cuerpo mientras ella me miraba. Me recree en su clitoris, volviendo a arrancarle buenos suspiros de placer. La lengua. Mi lengua dando vueltas en su clitoris mientras mi dedo entraba a su coño hizo que se corriera. Sus manos apretaron mi cabeza con fuerza mientras los espasmos de placer la hacían temblar como un árbol azotado por el viento. Sentó su culo en el suelo y cerró los ojos, por vez primera era consciente de lo que había pasado y ya no ...