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Mi primer encuentro con una mujer casada
Fecha: 27/07/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... escribió diciendo que le gustaban mucho las fotos que había subido, que parecía que estaba disfrutando el verano. Yo le respondí. - Hola María! La verdad es que si, estamos disfrutando mucho. Si te gustan las fotos, tengo alguna más... Si te apetece, mañana cuando vuelva puedo enseñarte el resto, aunque igual te sientes incómoda... Como soy más joven que tu... Quizá la edad es un problema para ver fotos...- le dije para picarla. Se le veía animada y decidida. Contestó - Claro que no, yo encantada, me gustan mucho las fotos que has subido. Ser un poco mayor que tu no es un problema, para nada. - ¿Para nada? ¿Seguro?- le dije. - Para casi nada... jajajaja. Si quieres mañana por la mañana tengo libre, podemos quedar y me las enseñas. Yo accedí y la invité a que se acercara por mi apartamento a la mañana siguiente. Llegué del viaje pronto, cansado y casi sin dormir, pero solo podía pensar en que había quedado con María esa misma mañana. Nada más llegar a casa me metí en la ducha, me despejé y esperé a que llegara. A eso de las doce llamaron al timbre, era ella. Abrí la puerta y la invité a que pasara y se sentará en el sofá. Saqué un par de cervezas y nos pusimos a charlar y a ver fotos en mi ordenador. Al ir pasando nos encontramos con una sorpresa, una foto de todos en pelotas en la playa de noche. La pasé rápido y me reí. Ella me dijo riéndose: - No la pases! Que no la he visto! Yo me envalentoné y volví hacia atrás. Allí estaba ella mirando el ...
... centro de la foto, donde yo estaba. Se sonrió y dijo: - ¡¡Vaya grata sorpresa!! - ¿Te gusta?- le respondí. - A nadie le amarga un dulce... y si lo tienes cerca, menos- me dijo mirando entre mis piernas. Yo estaba cachondísimo, tenía la polla que me iba a reventar el calzoncillo. Nos quedamos unos segundos en silencio y nos abalanzamos el uno sobre el otro. Empezamos a besarnos, a entrelazar nuestras lenguas húmedas. Ella me dijo entre jadeos "Creí que no te ibas a atrever". Cada vez estábamos más cachondos. María se colocó encima de mi, con una pierna a cada lado y se quitó la camisa. Empecé a lamerle el cuello con ansia, bajando hacia su pecho y retirando el sujetador para dejar sus tetas delante de mi cara. No eran muy grandes, pero estaban en su sitio y me encantaban. Las estuve lamiendo durante un buen rato, rozando el pezón con la punta de mi lengua y mordiéndolos. Me las metía una y otra vez en la boca, como si se acabara el mundo. Ella jadeaba y apretaba mi cabeza contra su pecho. Estaba tan cachonda como yo. Nos levantamos del sofá y fuimos hacia la habitación mientras nos desnudábamos. Al llegar al dormitorio y sin mediar palabra, terminó de quitarse el pantalón, se agachó y me retiró el calzoncillo saliendo mi polla dura dando un respingo. La miraba con deseo y empezó a lamerla, desde la base hasta la punta una y otra vez hasta que, por fin, se la metió entera en la boca. Yo no podía dejar de mirar con que ansia se la tragaba entera una y otra vez, le ...