1. Incestos con la madre y la hija


    Fecha: 27/07/2022, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... peras?!
    
    -Se lo dijo tu madre a la mía.
    
    -¿Cómo pensará eso?
    
    -Supongo que llegó a esa conclusión porque dejas manchas amarillas en las bragas.
    
    -Podían ser de orina.
    
    -¿Lo eran?
    
    Mi prima ya se metió de lleno en el tema.
    
    -Dime, Quique. ¿Cuántas pajas haces tú al día?
    
    -Ya das por sentado que las hago.
    
    -Eres un pajillero más. Todos los hombres son unos pajilleros.
    
    -Si tú lo dices...
    
    -¿Cuántas?
    
    Le pagué con la misma moneda.
    
    -¿Aunque las hiciera te piensas que te lo iba a decir?
    
    -Sí, porque a lo mejor te diría que yo también las hago. ¿Cuantas?
    
    Canté al momento.
    
    -Dos o tres.
    
    -¿En quién pensaste la última vez?
    
    -Sí te lo digo...
    
    -Dejaré de ser tu amiga. Eso quieres decir que pensaste en mí madre o en mí.
    
    Me hice el ingenuo.
    
    -En tu madre... No digas tonterías.
    
    -Veo para dónde le miras cuando ella no te ve.
    
    -Es mi tía...
    
    -Y yo tu prima. ¿No me follarías si te dejara?
    
    -Sí.
    
    -¿En quién pensaste la última vez, en ella o en mí?
    
    Ya me confesé.
    
    -En ti.
    
    Se le dibujó una sonrisa en los labios.
    
    -Por eso me miras para el culo y las tetas cuando crees que no te miro, para tomar nota.
    
    Sonriendo con picardía, le dije:
    
    -Apuntes.
    
    -No tengo nada que apuntar.
    
    -Apuntes son notas.
    
    -¡Y vuelve el burro al trigo! Me haces sentir tonta del culo.
    
    -Tú de tonta no tienes nada. No hago más que pensar en ti...
    
    -Cuando te la pelas, pajillero.
    
    -Y sin tocarme también.
    
    Se rio de mí.
    
    -¡Uy, que el nene ...
    ... se enamoró!
    
    -¿Y si me enamorara de ti, qué? Eres preciosa.
    
    Se puso seria.
    
    -Deja de decir estupideces.
    
    -Empezaste tú.
    
    -Lo dije en broma. ¿Y antes?
    
    Me pilló a verlas venir.
    
    -¿Y antes, qué?
    
    -¿En quién pensabas antes de pensar en mí?
    
    -Dejemos el cuento.
    
    -Vale. ¿Qué me hiciste cuando te la pelaste?
    
    -Es muy fuerte.
    
    -Cuenta.
    
    -Si te lo cuento me matas.
    
    -Cuenta que no te voy a regañar.
    
    -Te tengo al lado y me voy a empalmar.
    
    -Cierra los ojos.
    
    -Dime una cosa, Carmiña. ¿Tú también juegas sola?
    
    -Interpreta mi silencio.
    
    Se masturbaba.
    
    Me eché boca arriba sobre la hierba, puse las manos en el pecho, cerré los ojos y comencé a recordar la película que me montara con ella la noche anterior.
    
    -Imaginé que entraba por la ventana de tu habitación y me metía en tu cama. Tú estabas dormida. Te tapé la boca. Te besé en los labios y como no chillaste te volvía besar y te destapé. Estabas desnuda. Vi tus tetas, con areolas claras y pezones pequeños. Llevé mi mano a tu coño peludo y lo encontré empapado. Imaginé que te acababas de masturbar y aquella humedad era tu corrida...
    
    Carmiña me interrumpió para decir:
    
    -Bien podía ser, si.
    
    -Te lamí el coño...
    
    Me volvió a interrumpir.
    
    -¡¿Eso hiciste?!
    
    -Sí, en mi imaginación.
    
    -¿Sabes chupar un coño?
    
    -Tengo la teoría.
    
    -¿Y qué dice la teoría?
    
    -Que el clítoris...
    
    -Ya estamos. En cristiano, coño, en cristiano.
    
    -Que la pepita del coño es la parte más sensitiva de la mujer ...
«1234...9»