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Tenía ganas atrasadas
Fecha: 31/07/2022, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... dio la vuelta, volvió a poner su chochito en mi boca, agarró mi polla, y la masturbó y la mamó mientras hacíamos un delicioso 69. Cuando sintió que me iba a correr, me preguntó: -¿Dónde tienes los billetes de avión? -En el bolsillo interior de la chaqueta. -¡Qué vacaciones nos vamos a pasar mi chuli y yo! Se me quitaron las ganas de correrme. -¡¿No lo dirás en serio?! Me dio otros dos cates en la polla. -¡Zas, zas! -¿Pero tú te pensabas que iba a cambiar los ojos por el rabo? Me estaba poniendo nervioso. -Deja ya de joder con la pelota, Diana. Se enfadó. -¡Ay que me ha dicho el maricón! -¡¿Maricón yo?! -Sí, tú, lame culos. Jugó con un dedo en la entrada de mi ojete y sintió cómo mi polla volvía a latir. -¿Ves cómo eres maricón? Le comí el coño pensando que iba a seguir mamando y jugando con mi ojete, pero no, se dio la vuelta, metió mi polla en su chochito, luego me puso encima de ella, y me dijo: -Abrázame. -¿Cómo diablos iba a abrazarla si estaba atado? Empujé con la polla hacia abajo. -¡Te dije que me abrazaras, mamón! -¡Zas, zas! Me tenía la cara colorada. -Me vas a poner la cara del revés, cabrona. -¡Del revés te voy a poner los ojos, cabrón! Me folló con rapidez y me azotó el culo hasta ponerlo más rojo que la cara. Me ...
... iba sin remedio, y se lo hice saber. -¡Ostias, qué me corro, Diana! -¡Ni se te ocurra, gallego llorón, a mí no me llena el coño de leche un come mierda... De repente, le vino el gusto a ella. -¡Oy, oy, oy, que me corro, qué me, qué me, qué... ¡¡Me corro!! Apretándome contra ella clavó sus uñas en mis nalgas. Aguanté como un Jabato hasta que acabó de correrse. Cuando terminó de retorcerse de placer, ya se me había despistado la mía. Lo debió intuir, puesto que metió un dedo dentro de mi ano, se movió debajo de mi, y me dijo: -Bésame y dámela. -¡Corridón! Comiéndome ella a mi la boca más que yo a ella, eché tanta leche, que sentí como me mojaba las pelotas al no caber más en su chochito. Me volvió a follar, y la follé hasta que quedamos rendidos, Antes de echarse a dormir, me besó, y me dijo: -Fue bonito. -Fue. A la mañana siguiente, cuando desperté, Diana, ya se marchara. En fin, cómo ella dijo, fuera bonito. ¿Fuera bonito, para ella? ¿Fuera para mí el despertar del sueño más hermoso de mi vida? Era cuestión de esperar... Aunque albergaba una esperanza. Diana, nunca cogía lo que no era suyo, y si no le gustaba el dispendio, el billete de avión que se llevó con ella... Lo dicho, era cuestión de esperarla en Bora Bora. Comentar no es perjudicial para la salud. Quique.