1. Resultó ser prostituta


    Fecha: 01/08/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos

    A veces los buenos polvos tienen que ser trabajados, es decir, tienes que estudiar a la presa, analizar las posibilidades, tener el tino de estar en el momento indicado y esperar que la presa ponga algo de su cuota para que ello ocurra.
    
    Cuando se es hombre, somos los que debemos de estar pendientes de identificar las situaciones que se presentan y son pocas las veces en que la mujer cambia el rol de presa y toma el papel de cazadora.
    
    Como ya les eh contado, Aidé mi compañera madura algo alborotada y de vida más que licenciosa, era deseada por la mitad de los chicos del trabajo, mientras que la otra mitad ya se había acostado con ella.
    
    Una vez que inicié a tener sexo con ella, ya no pude parar, se volvió un tipo de adicción y aunque en ese tiempo también me follaba una que otra buena nena, esa ninfómana de verdad era una maestra
    
    Una oportunidad me la crucé muy de mañana, yo salía con dirección a universidad mientras que ella recién llegaba con un rostro que denotaba muchas copas de cerveza encima, ¡sin mencionar las ropas que traía puesta!
    
    Una minifalda de cuero bastante reveladora, la blusa roja, los zapatos de taco y una de sus pantimedias que se había colocado mal, que asomaba por debajo de la basta de la minifalda hacían suponer que no había tenido tiempo para vestirse bien.
    
    Estaba yo ese día en unas cabinas públicas de Internet, pues mi computadora se había malogrado y tenía que hacer un trabajo para un cliente algo urgente.
    
    Alquilé una máquina en ...
    ... un cuarto que estaba destinado para eso y en donde había una máquina que permitía hacer llamadas telefónicas al exterior a bajo costo.
    
    Me encontraba a la mitad de mi trabajo cuando la veo entrar, su mirada seductora, sus caderas envueltas en su minifalda negra, ¡inmediatamente logro quitar la atención de mi trabajo y me dediqué solo a mirarla!
    
    Como les comenté, es normal que el hombre vea a su presa y haga los intentos de capturarla, pero esta vez la situación cambió completamente.
    
    Se acercó donde yo estaba con la intención de pedirme un lapicero, para ello se acercó por mi lado izquierdo, y el lapicero estaba al extremo derecho.
    
    Cuando iba a dárselo, la muy pendeja colocó su cabello cerca de mi rostro, sus senos a la altura de mi espalda y con su mano derecha cogió el lapicero, eso me excitó mucho, terminó de hablar y para devolverme el lapicero repitió el mismo movimiento, pero esta vez había una nota que dejó junto al lapicero.
    
    Cuando se fue la abrí y la leí: ‘Te espero en 5 minutos en la panadería’, sin pensarlo dos veces grabé mi trabajo en una memoria, acomodé mis cosas en mi mochila, pagué el tiempo alquilado y me fui.
    
    Cuando llegué allí estaba ella, bebía una cerveza lo más probable por la cruda, al verme sonrió y me dijo:
    
    A: ¡Sabía que vendrías!
    
    L: ¡Me dijiste que venga y eso hice!
    
    A: ¿Qué estabas haciendo?
    
    L: Un trabajo para un cliente potencial y tú?
    
    A: La verdad me la pase de loca toda la noche, pero no quiero llegar a casa, ¡no ...
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