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Cuarentena con mi hermana
Fecha: 04/08/2022, Categorías: Incesto Autor: Mamaceando, Fuente: CuentoRelatos
... instinto animal, se montó sobre ella. Y no reparo en el dolor que le provocaba. Seguía metiendo y sacando su verga, aferrado al cabello de Julia. —Aaah! Aaah! Auch! Ahhh! Suave ahhh! —Mmm! Ahh! Mmmm! No mames no mames haaaah! —Como animal se abrazó a ella hasta que quedaron ambos tumbados en la alfombra. —Te ves bien sabrosa, esa ropa no la conocía. —Pues no menso, es para ocasiones… bueno, ahora levántate que nuestros padres llegarán antes —El seguía soñando sus nalgas y reteniendo el olor de su cuello. Delicioso. Pensaba mientras ella se levantaba para quitarse ese atuendo. Pocos minutos después llegaron sus padres y juntos cenaron. Ellos estaban preocupados. Al parecer tendrían que cerrar. Así que trabajarían hasta el sábado. Eso les dejaba solo dos días a solas. Esa noche vieron un par de películas abrazados, incluso sus padres estaban sorprendidos. Acostumbrados a verlos como perros y gatos. Julia durmió tan profundamente que Javi tuvo que despertarla diez minutos antes de las nueve. Se bañó rápidamente y se puso un vestido flojo. Durante el día, esa deliciosa rutina se repitió. Javi bajo su falda saboreaba esos fluidos. Luego a la hora de la comida ella chupo su verga tan fuerte que el apenas atinó agradecer a Dios mientras su semen era tragado por su hermana. Así, con el sabor a semen, trabajó las horas restantes. Y en cuanto finalizó su horario de trabajo. Fue a cambiarse, aunque un impedimento la hizo salir con una mueca de decepción. —¿Pensé ...
... que te pondrías algo bonito? —Preguntó Javi sobándose la verga en el sillón. —Se acabaron los preservativos —la cara de Javi era de extrañeza. —¡Pues me salgo antes y me termino afuera! —No seas idiota, no me voy a arriesgar a quedar embarazada de mi propio hermano —Ahora le llegaba la información a Javi, no tendrían sexo ese día. Y no era algo que pudieran encargarle a sus padres. Eso significaba… —No mames, ¿ya no quieres? —Si quiero tarado, pero no me voy a arriesgar. Sentados frente al televisor, solo les quedaba frotarse el uno al otro. Aunque la idea que tenía Julia en mente era algo de lo que se arrepentiría. Por fin sus labios comenzaron a formular la idea. —Mira… podemos… pero… prométeme que no serás tan brusco. —¿Qué cosa? —Su mente estaba en blanco y no entendía lo que decía su hermana. Ella se levantó y fue por el lubricante que usaba con sus juguetes. Cuando regresó, se acomodó en cuatro, levantó su vestido y agachándose de más comenzó a lubricarlo su agujero. —¡¿POR EL CULO?! —gritó emocionado Javi, mientras miraba a su hermana embarrarse aquel líquido con olor a fresa. —Pero muuuy despacio o no hacemos nada —Javi asintió aunque ella no lo veía. El solo hecho de pensar en el tamaño de la verga que tenía su hermano la hacía sudar. En cuanto sintió que recargaba sobre su hoyo, le recordó. —¡Sespacio! —Los intentos de Javi eran inútiles, aquel culo era muy pequeño y parecía repeler sus intentos. Solo cuando empujó con cierta ...