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Cuarentena con mi hermana
Fecha: 04/08/2022, Categorías: Incesto Autor: Mamaceando, Fuente: CuentoRelatos
... desesperación logró que la punta abriera un poco aquel ano. —¡Ya! —El grito de Julia lo confirmo, estaba entrando. —¡Aaaaay! —El enorme trozo de carne comenzó a hundirse en su culo, el dolor le decía que había sido una pésima idea, sentía que la partía en dos. —¡Ya falta poco hermana, aguanta! —aunque, en realidad iba menos de la mitad. —¡No mames no mames no mames aaaay! —El culo oprimía su verga, esa sensación era nueva para Javi. En cuanto pudo entrar un poco más, comenzó a moverse, logrando berridos indescriptibles en su hermana. —¡Que rico se siente! —Aferrado a sus nalgas logró hundirle por completo la verga, Julia no paraba de gemir. Mordía el forro del sillón, el dolor era indescriptible. Aun así soportó hasta que con las embestidas pausadas y suaves de su hermano, fue desapareciendo. Dando paso a un placer que jamás había experimentado. —aaay! aaaaay! No te pareees! Y no la aaaah saques! —Ni loco quería salir de ahí, era lo más delicioso que había experimentado en su vida. No pensaba que fuera tan delicioso. Y aunque sabía de memoria cada parte, seguía embobándose con el cuerpo hermoso que tiene su hermana. Ese culito redondo recibiendo su verga era algo que ni en sus sueños imaginó. Ahora ella empujaba de reversa, logrando que la totalidad de esa enorme verga le tocará las entrañas. Gemir era solo parte de aquel goce, sus ojos estaban en blanco. Sus piernas perdían fuerza. Un orgasmo salió entre sus piernas mojando el sillón. Mientras Javi ...
... ahora si era el animal acostumbrado. —¡Que rico es por el culo ahhh! Que rico! —Dale cabrón! Dale duro! Aaaay! aaay! aaaay! —Julia nunca supo cuándo terminó el primero y comenzó el segundo orgasmo. Su culo estaba destrozado. La enorme verga ya no tenía impedimento y entraba a placer en ese bello culo redondo. —¡Ya me voy a…! —Espera… dentro no… —Giró e incluso la salida que ese enorme pedazo de verga le dolió. Se arrodilló y ofreció su hermosa cara frente a él. —Aaaah! Aaaaah! —Temblando y con notables escalofríos soltó unos enormes chorros sobre el rostro de su hermana, chocaron sobre su cara subiendo hasta su cabello. Luego la gravedad los deslizaba sobre su rostro. Mezclándolos con el sudor en su cara. Dos, tres, cuatro, seguía expulsando semen. Ver a su hermana sucia con su leche lo ponía aún más caliente y seguía jalando su verga, aun cuando dejaron de salir. Los restos en la punta de su verga los embarró en sus labios. Julia chupo aquella verga encontrando en ella el sabor de su colita. —¿Qué rico? —Siii —dijo Julia mientras intentaba abrir los ojos entre tanto semen. —¡Ya no quiero preservativos! —¡Menso! Julia fue al baño a lavarse, ahí escuchó como sus padres entraban, cuando salió ambos estaban con cara de incredulidad diciéndole a Javi que no abrirían más en el próximo mes. Los hermanos cruzaron miradas tristes. Cenaron y luego vieron la televisión un rato. Cuando su padre se levantó del sillón se tocó el culo. —¡Está mojado! —Se tocó ...