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CON NATALIA
Fecha: 09/08/2022, Categorías: Incesto Autor: corvus, Fuente: RelatosEróticos
La penumbra de la noche entraba por la ventana de la habitación, con algunos destellos de luz de la luna donde reposábamos. Ya llevábamos 2 semanas de verano en un pueblecillo a 2 horas de la ciudad, mi prima Natalia y Yo (Verónica). Contábamos con 18 años, éramos primas hermanas por parte de papá, quien se encontraba de viaje con mamá en su aniversario. Me dieron la oportunidad de pasar el verano con Natalia en casa de los abuelos, estos últimos de 75 años y algo sordos, pero siempre muy queridos. En estas 2 semanas ocurrió de todo; yo resulté bastante bien en el 5º de bachillerato y entré en la universidad, estaba muy feliz y desde mi primer día lo pasé súper. En nuestro segundo día fuimos al pueblecillo, en él se encontraban algunos turistas. En una esquina nos topamos con 2 chicos bastante guapos que me miraban descaradamente, no sé, pero esto me calentó un poco, vestía con short de licra, sin ropa interior y una franela blanca pegadita al cuerpo y con buen escote lo que hizo que mis senos grandes, redonditos y paraditos se hicieran notar bastante y sensualmente. Se lo comenté a Natalia y ella rio por lo bajo. Ella siempre de recatada vestía con jeans negros pegaditos y blusa verde jade, a mí me pareció que lucía espectacularmente sexy, su trasero grande, redondito y paradito se veía perfectamente por lo ajustado que traía el pantalón, sus senos se movían sensualmente al caminar y esto me calentó aún más. Miré con lujuria a los chicos y masajeé con mis dedos mi ...
... sexo, metiéndome un dedo entre mis labios a través de mi licra para que esta quedara incrustada en mi vagina, percibí su erección y risueña me tocaba los senos mientras que me seguía metiendo el dedo en mi sexo. Natalia me vio, se asustó y me dijo: - ¿Qué haces? - Nada, me los vacilo- respondí- nada más. Ya en casa a las 7:00 PM cuando subí a mi habitación estaba demasiado caliente por lo ocurrido, además mi prima estaba demasiado sexy ese día, yo soy lesbiana desde que mi novio me dejó después de comerme, pero no he tenido sexo con una mujer todavía y eso me cohíbe un poco. Estando en mi habitación me desnudé, el calor era insoportable y me acosté en mi cama. La habitación de Natalia estaba a la derecha de la mía, pero sé que no estaba allí porque estaba en la cocina, bueno o eso suponía. Yo tocaba mis senos y así comencé a masturbarme, apretaba mis pezones y estos se erectaron de inmediato. Bajé a mi abdomen entre caricias y me rocé el ombligo con las yemas de mis dedos. Estaba extasiada al llegar a mi sexo, mi monte de Venus estaba bien limpio ya que me depilaba con regularidad y lo rozaba con las yemas de mis dedos. Comencé a meterme los dedos entre mis labios, las sensaciones eran escandalosas, al principio eran gemidos los que retumbaban en habitación, ahora eran gritos de placer. Lubriqué mis dedos en saliva con la intención de penetrarme: - Uhm, oh- decía mientras lubricaba la entrada de mi vagina, al primer envión no pude penetrarme, abrí mis piernas al ...