-
Confesiones prohibidas (1): El comienzo
Fecha: 11/08/2022, Categorías: Confesiones Autor: ivancampbell, Fuente: CuentoRelatos
... estar acariciando y rozando sobre su ropa interior lograba sentir claramente lo que ahí se ocultaba. Comencé a rozar suavemente con mi pene descubierto su delicioso ano mientras mis dedos acariciaban delicadamente sobre su vagina, hubiera dado lo que fuera por poder quitárselos. De repente me percato que ella comienza a seguirme el ritmo; dando leves movimientos pélvicos, pequeños círculos que realizaba con sus caderas y acentuaban el roce de mi sexo en su virginal orificio. Con su manito me tomó de la mejilla y me acerca a su boca, la cual mirando hacia atrás me estampa el más obsceno beso que me haya dado nunca, siendo en esta oportunidad su deliciosa lengua la que invadía mi boca y no al revés como de costumbre. Pequeños gemidos ahogados por lujurioso besos escapaban de su boquita, mientras los roces y caricias atrevidas se intensificaban, y sus inocentes calzones se humedecían cada vez más con las caricias de mis dedos. Comienzo a bajar su ropa interior para llevarla un paso más allá, pero su mano detiene la mía, y susurrando me dice: —Estoy cochinita, me tengo que asear. —Sabes que eso no me molesta, estás perfecta para mí. Aunque no te hubieras bañado en un año entero seguirías siendo igual de irresistible. —Lo sé, por eso y otras cosas te amo tanto, pero te mereces lo mejor. Pero no te preocupes, déjame compensártelo. Sin parar de besarme se levanta quedando de rodillas junto a mí en nuestra cama, comienza a bajar por mi cuello besando y lamiendo para ...
... continuar por mi pecho. Lentamente va llegando cada vez más abajo, haciéndome abrir mis piernas y posarse entre ellas. Al acomodarse ante mi sexo comienza a besármelo y acariciármelo con suavidad y ternura, me tenía en las nubes. Demás está explicar que esto era algo completamente nuevo entre nosotros, el que fuera ella la que tomara las riendas de nuestra relación sexual, era simplemente algo que jamás había ocurrido. La leve falta de experiencia lo compensaba con ánimos de hacerlo cada vez mejor; junto a su preocupación que la hacían preguntar a cada segundo si lo estaba haciendo correctamente, y si yo lo estaba disfrutando, lo que respondía con nada más que elogios, comentarios morbosos de todo lo que me gustaba de ella y uno que otro pequeño consejo para hacerme sentir lo mejor posible. Una vez que comenzó a ser más cuidadosa con sus dientes y a usar más su lengüita me llevó directo al paraíso. Comenzó a acelerar más y más intentando llevarlo cada vez más adentro, no pudo llegar hasta el fondo; pero debo reconocer que se esmeró bastante intentándolo, algunas veces lo sacaba para lamerlo y besarlo, ayudándose con su suave manito la que aprovecha de masturbarme cada vez que lo sacaba de su boca, y luego continuaba chupándomelo y metiéndoselo hasta el fondo. Con una de mis manos le tomo su pelito para tener visual completa de su sucia boquita y que este no se ensuciara, y al mismo tiempo con la otra acariciaba su cabecita. Con tal increíble estimulación no le tomó mucho tiempo ...