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Mi prima se viste de novia (Capítulo 14)
Fecha: 15/08/2022, Categorías: Incesto Autor: Usuario PsyExA, Fuente: CuentoRelatos
... inmoral, que nos quitaba el aire. -¿Te gusta, Ro? -preguntó. Debía ser yo quien le pregunte a ella, pero estaba encaprichada en ser mi putita. -¿Te gusta la cola de tu primita? ¿Ya está abierta? ¿O le falta pija? Entonces sentí que ya no podía aguantar más. El momento era el indicado. La morbosidad de desvirgárselo completamente, ignoró todo deseo aparte que se hallaba en mi mente. La tomé de la cintura y me propuse a dar el empujón final. A meterle la pija, finalmente, toda adentro de su estrecho ano. A bombeárselo tantas veces como pudiese aguantar, hasta llenárselo de leche. Pero cuando estaba a milésimas de segundos de hacerlo, la conexión entre primos jugó, esta vez, en mi contra. -¡Pará! -gritó -¡Pará, desubicado, que no me podes desvirgar el orto así nomás! "¡La puta madre!", pensé. Estaba tan cerca y por simple ambición de disfrutar más dejaba que una interrupción me haga correr el riesgo de perderlo todo. No podía permitirme fracasar así. Pero mi temor duro solo un instante, lo que dura un gemido en una cama prohibida. O menos. -Esperame que tengo una sorpresa – dijo sonriendo, sabiendo que me había hecho asustar -Casi me olvido. Julia busco algunas cosas que no llegue a ver que eran y fue al baño. Dejándome en la cama solo, desnudo con la poronga al palo, sin importarle. No tardo mucho, pero me pareció una eternidad. Cuando salió, mis ojos encontraron a la octava maravilla del mundo. La primer y mejor maravilla del mío. Siendo ...
... difícil poder encontrar las palabras para semejante imagen, les escribo esto: Mi prima vestía una vez más como una novia, pero sin el vestido y sin el disfraz. Llevaba una bombachita blanca de encaje, muy profesional. Parecía haber sido hecha a mano, por un verdadero artista. Por sobre sus piernas crecían dos medias de red, hasta más o menos la mitad de sus muslos, también blancas y un porta ligas haciendo juego. Sus tetas al aire y una pequeña florcita en su cabello, que había peinado en segundos, pero le quedaba perfecto. Incluso una trencita le cruzaba la cabeza, desde adelante hacia atrás, como si fuese una colita de un mechón de pelo perdiéndose en el resto de su cabellera. Los labios pintados a penas de rosa y un gesto de inocente que se acoplaba armoniosamente con su rostro tan angelical. Se había delineado los ojos y el verde de sus retinas se resaltaban aún más. Estaba hermosa. Siempre me había parecido hermosa, pero esta vez merecía una redundancia extra. -Así me iban a romper el culo por primera vez -me dijo con cierta timidez, mordiéndose la uña de uno de sus dedos -¿Te gusta la bombachita que iba a usar en mi noche de bodas? Sentí una calentura enorme. Y una emoción indescriptible. Mis veces había oído de este tipo de emociones. La de un padre al ver a su hija caminando hacia el altar de la iglesia. O la de un hermano. O la de un primo. Esa belleza que ronda en una novia, en un momento tan especial como ese. Esa energía tan fácil de percibir por todos los ...