1. Camarero facilón (2): Mi jefe


    Fecha: 17/08/2022, Categorías: Gays Autor: PasDildo, Fuente: CuentoRelatos

    ... lo esperaba.
    
    —Como tragas, te han tenido que follar bien —metió otro dedo más.
    
    —Algo me han follado, si —lo miré y le sonreí.
    
    Ya está… ya estaba fuera de mí, ya se había apoderado mi parte putón, la cual cada vez me costaba más mantener a raya.
    
    —¿Cuánto tiempo llevas trabajando para mí?
    
    —Dos años va a hacer en breve —respondí dando un respingo, ya que no dejaba de sacar y meter los dedos.
    
    —Dos años —hundió todo lo que pudo los dedos— en los que te he tenido a mi alcance sin usarte —los sacó.
    
    Volvió a escupir en mi entrada y se escupió también en la polla, la guio hasta mi entrada, me agarró de la cintura y me preguntó si estaba preparado. Lo miré y cuando le iba a decir que sí, que estaba preparado, me la metió de una. Sentí sus huevos en mi culo y esa vez si grité de dolor. Me había roto.
    
    —Joder, que burro eres me has destrozado el culo. Que eso no es un coño.
    
    —Eso te gustaría a ti, tener coño. Cállate ya— me dio un guantazo que me pilló por sorpresa, pero que me gustó— te dije que te iba a reventar.
    
    La sacó entera y volvió a ensartármela de una. Joder, me estaba haciendo polvo, le decía que lo hiciera un poco más despacio, pero lo único que conseguía era que me diera más guantazos y eso parecía ponerle aún más.
    
    —Dos años pagando a una puta y sin follármela. Ahora por el mismo sueldo, aparte de trabajar de camarero te voy a follar cuando quiera, lo sabes, ¿verdad?
    
    No respondí. Estaba agarrado a la mesa con las dos manos, aguantando sus ...
    ... embestidas.
    
    —Responde cuando te haga una pregunta —me escupió en la cara.
    
    —Sssí, sí, seré tu puta por el mismo sueldo.
    
    —Ya lo sabía yo.
    
    Con su polla dentro de mí, se inclinó y comenzó a morderme un pezón. Empecé a gemir con fuerza, eso me ponía demasiado cerdo. Siguió subiendo su cabeza y cuando su boca se quedó a escasos centímetros de la mía, pensando que me iba a besar la abrí, para recibir un escupitajo en mi lengua.
    
    —¿Que pensabas que te iba a besar? —Soltó una carcajada, la cual cortó de golpe cuando sonó su teléfono móvil.
    
    Me la sacó y fue en busca de su teléfono móvil, que estaba sobre la barra. Me fui a levantar, pero me dijo que no me moviera justo antes de descolgar.
    
    —Dime Sofía… —se acercó de nuevo a mi— sí, sí… —me metió el capullo en el culo y me tapó la boca con mano— no, pero he tenido lio… —seguía metiéndomela poco a poc — sí, no tardo. —Colgó y dejó el teléfono sobre la mesa.
    
    Me agarró las piernas y se puso mis pies a sus hombros, agarrándolos y empezando un mete saca cada vez más rápido.
    
    —Me encantaría quedarme toda la noche dándote polla, pero me acaba de llamar mi mujer, así que tengo que terminar rápido.
    
    Joder, no sabía yo en ese momento que mi jefe tuviera ese movimiento de cadera, me estaba llevando al cielo. Qué manera de follar, que ritmo, que embestidas… que manera de bufar cuando empezó a correrse dentro de mí.
    
    —Venga, vámonos —dijo sacándomela del culo aun goteando.
    
    —Espera que me limpie un poco, que me has llenado ...