-
Mi incesto, mi hijo y yo. Confesiones de Laura
Fecha: 23/08/2022, Categorías: Incesto Autor: CORTESANA, Fuente: CuentoRelatos
... debajo de una minifalda par provocar calenturas. Pero ahora me calentaba a mí que esa nena tenía puesto mi traje de perra y que mi hijo con su pija la estaba gozando. —Cogéme más fuerte, pensá como coge tu mami con cada macho que tiene. Te gusta ver a tu mami coger, te calienta también putito… Entonces partíme como se la parten a ella. Mi hijo se estaba cogiendo a su novia, pensando en mí, estuve a punto de explotar, pero el morbo me fue conteniendo y mostrándome que yo era la protagonista de esa cogida profunda; cerré mis ojos y comencé a sentir un mareo que me tumbó contra la pared. —Si nena, me encanta como coge mi mami, y más cuando la llenan de leche. —Rompéme, cogeeeme más; sentí que esta conchita es de tu mami, de esa putita. —¿Te gusta espiarla?... ¿Te gusta como se la coge Mingo?... ¿Te gusta bebe?... Yo no podía creer lo que escuchaban mis oídos, mi hijo sabía que mi amante era Mingo, el hermano de Mena que un día me sedujo en casa esta y ya llevábamos más de 5 años cogiendo y con un par de raspajes en el haber, a pesar de otros amantes temporales o compartidos; me gusta el swingerismo o los tríos; pero ahora estaba masturbándome, rozando la tela de mi tanga contra mi clítoris; viendo a mi hijo coger y calentarse conmigo; cerraba los ojos y gemía… —Sentila mami, sentila mami. —decía y volvía a repetir. —Si bebe; mamí la está sintiendo, —le contestaba Rosana. Yo sí que la estaba sintiendo, me había mojado toda y tenía que morderme para no ...
... gritar y gozar como me gusta, pero más me calentaba ver la pija de Richard rozando mi tanga, ¿las fantasías que tendría? y ¿cuántas pajas me habrá dedicado revolviendo mis cajones? los que de vez en cuando descubría yo, que estaban revueltos mis encajes. Ahora entendía cuántas veces me dio a entender que sabía de mis infidelidades. Mi hijo era un cómplice a boca cerrada; ¿sabría todas mis aventuras?... Guau… la cabeza me dio vueltas y más me calentaba tratando de verle la pija, ahora quería sentir lo que estaba sintiendo esa chica sobre mi cama. En un momento Rosana pegó el gritito de un orgasmo y poniendo por debajo su mano, acaricio su conchita llena de flujo y se untó ese esfínter rosadito; mi hijo separándose le pasó su lengua húmeda dejando caer una intensa salivada, —la pija de Richard era enorme—, cuando apoyó su glande en ese orificio no había duda que el morbo que tenían conmigo era intenso y tan real como lo estaban viviendo. —¿Me vas a hacer la colita? —Si mami, como te la hace Mingo. —Mi hijo sabía hasta mis diálogos con mi amante. —Despacito bebe, como le gusta a tu mami; haceme sentir como esa pija se clava y se pone más dura. Mirá mis pezones, son como los de tu mami… mirá como se ponen… “guasqueame” la colita. —hasta eso sabían, “guasqueame la colita” es como le pido yo a mis amantes, que me llenen la colita de leche. —Así… la siento adentro mío, que rico que duele. —Así la siente la putita de mamá. Sin duda Richard, mi hijo, me había visto ...