1. Mi incesto, mi hijo y yo. Confesiones de Laura


    Fecha: 23/08/2022, Categorías: Incesto Autor: CORTESANA, Fuente: CuentoRelatos

    ... coger; yo tenía que contenerme porque hasta sentía mi propio esfínter mojarse. No tardaron mucho en acabar, mi hijo se estrelló contra Rosana, la penetración fue una acaba profunda en esa colita, que el grito de esa nena retumbó en toda la casa; chorreaba semen entre sus piernas, aún sin que mi hijo se hubiera despegado de ella; mi tanga, la que Rosana llevaba puesta se tiñó de blanco con tanto semen y tanto flujo blanco que le bajaba mientras se despegaban suavemente. Rosana se irguió sobre sus piernas y antes que se escapara el glande de Richard y chorreando guasca; ella lo besó, se besaron profundamente; –tenía los pezones tan calientes y rozados como los míos.
    
    —¿Te gusta como coge mamá?
    
    —Si putita, mamá y vos son ideales, un par de putas que saben lo que es coger.
    
    —Algún día nos la cogemos a tu mami y le enseñamos nuestro morbo; me encantaría cogerme a Laura, y le damos el gusto de un trío como a ella le gusta. Como los hace en el club con sus amiguitos.
    
    ¡Sabían hasta mis secretos y los nombres de mis amantes!
    
    Richard se incorporó y dejó caer toda su leche sobre la cara de Rosana, ella abriendo la boca, se metió cada centímetro de esa pija, todavía erecta y se tragó hasta la última gota…
    
    —Limpiala putita.
    
    —¿Cómo hace mamí?
    
    —Si nena, toda.
    
    Rosana se tumbó de espaldas sobre la cama; tenía su pubis igual que el mío, depilado y apenas con una línea de bellos rubios que descienden hasta el clítoris; sus lolas un poco más pequeñas que las mías, pero ...
    ... tenía la misma intensidad de mis aureolas y sus pezones erectos, al igual que los míos bajo mi camisa blanca. La pendeja era mi otra yo cogiendo con mi hijo. Eso me excito y el morbo se hacía más intenso en mi cabeza. Levantó sus piernas y Richard le quitó mi tanga arrastrándola por sus largas piernas, cuando estrujándola en sus manos la usó para limpiarla la conchita y la colita, a la vez que también se secó la pija.
    
    —¿Que vas a hacer con esa tanga? —le preguntó Rosana.
    
    —Se la vamos dedicar a mami con toda la leche que me sacaste.
    
    Mi hijo comenzó a caminar hacia la puerta del cuarto, yo estaba detrás de esta; lo único que pude hacer es esconderme velozmente en el suyo, rogaba que no entrara y que fuera hacia el baño. Traía en su mano mi tanga hecha un bollo… Pero entró en el cuarto donde yo estaba, me descubrió con la camisa desabrochada, mi minifalda levantada por sobre las caderas y sin mi biquini; mis pezones reventando sobre la tela de la camisa ya desabrochada; apenas si intenté tapar mis pubis, pero dejé que también lo descubriera.
    
    —¿Qué haces acá? — Me murmuro para que no lo escuchara Rosana.
    
    —Vi todo Richard, hace un buen rato que estoy espiándolos. Dame esa tanga que es mía, (le dije) llevándomela hacia mi boca y sintiendo sus olores; decíle a Rosana que se vaya, que mamá está por llegar y que quiero hablar con vos.
    
    No tardé en meterme esa tanga llena de semen entre mis labios, cuando con sus dedos Richard aún más, la empujó dentro de mi boca; le ...