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La historia de Ángel, solo era un muchacho (45/59)
Fecha: 19/09/2022, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
... que sentíamos los mismos placeres de ser atendidos en el salón por personal especializado, resultó sumamente agradable. Tuvieron que aplicarse con mis manos y pies, él estaba perfecto, el masaje delicado y acariciador por las dos lindas muchachas que nos acariciaban con cierta envidia era adormecedor. Me arreglaron el cabello y seguían dejándolo largo por orden de Ana María, me depilaron los escasos pelos que tenía y seguía conservando los de las axilas y el pubis recortado. Salimos para ir a comer los tres a un restaurante donde ya había estado con Ana María, resultaba ser un soberbio día que me apetecía que se repitiera. Y Oriol y yo intimamos un poco más. Me habló de Alberto, como si solamente fuera un amigo suyo y de David. En realidad me lo ponderó muy bien y que le agradaba que nos hubiéramos hecho tan amigos. Me sentía bien, a gusto con mi nueva vida, pleno de satisfacción aunque recordaba a Álvaro, sin desearlo siquiera y pretendiera apartarle de mi cabeza. El jueves me dispuse a iniciar mi primera clase en la escuela, conduje sin salirme de las calles que conocía sin problemas. Para llegar al aparcamiento trasero tenía que pasar primero por delante de la entrada principal, el recuerdo del coche de Eduardo esperándome con Damian consiguió que me estremeciera. Entré por la puerta trasera cargado con la guitarra, mis cuadernos, partituras y una mochila con la ropa de danza. Pasé veloz para no tener que saludar hasta llegar al primer piso, a la sala donde ...
... impartía sus clases Martina. Me recibió con una abrazo sin hacer mención a lo sucedido aquel día, y lo agradecí, quería olvidarlo como si no hubiera existido, aunque sabía que de momento no sería posible. La clase pasó con rapidez y me dijo que no había perdido mucha practica en los meses que lo dejé, tuve que aclararle que algunas veces cogía la guitarra allí donde estaba. En los vestuarios no había nadie y podía escuchar la música que me llegaba del salón de baile, me desnudé y me puse las mallas, los calentadores y una camiseta sin mangas. Mientras lo hacía miraba el lugar donde aquella tarde Ian mi forzó a tener sexo con él. Era un recuerdo penoso pero no estaba traumatizado por ello. En el salón había una docena de alumnos entre chicos y chicas, Guido se me acercó para darme instrucciones, me pidió que de momento solamente hiciera barra para calentarme. Me había dado cuenta de que conocía a algunos de los bailarines y también me percaté que Ian danzaba como si estuviera en un sueño hasta que se dio cuenta de mi presencia. Se quedó quieto unas milésimas de segundo, como suspendido en el aire, fue una visión muy rápida donde nuestros ojos se encontraron para al instante girar en un salto abierto y perdimos el contacto tan intenso. No se acercó a mi, solo me dirigió una sonrisa y continuo su labor pero notaba su mirada prendida en mi. Habían sido solo unos meses pero le notaba más maduro, más conciso y elegante en sus movimientos, con el pantalón recogido en ...