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La historia de Ángel, solo era un muchacho (45/59)
Fecha: 19/09/2022, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
... referencia a que habíamos quedado para vernos al día siguiente. Tuvimos que explicarnos la situación unos a otros. Alberto trabajaba en el alto edificio de al lado, en una empresa de asesoramientos o algo así, había quedado con Erico para hablar, no dijo de qué, y todas las tardes más o menos se reunían en aquel lugar un grupo de amigos, allí comía él los días laborales, los otros tres hombre y la mujer eran compañeros suyos. Ian tenía su casa en la misma calle donde vivía la familia de Erico y Oriol, de una manera u otra los tres se conocían y nosotros dijimos de donde venía nuestra relación, de la escuela de música y artes escénicas. Cuando el emocionante momento pasó pidieron nuestras bebidas, unos simples refrescos para evitar marearnos, Alberto me ofreció asiento a su lado. -A Ángel lo he traído yo. -le dijo Ian entre bromas y te lo dejo pero no abuses. -todos rieron pero yo presentía que no era totalmente de su gusto que me sentara al lado de Alberto. Después de preguntarme sobre como me encontraba me hablo de su trabajo, La sociedad donde trabajaba asesoraba sobre variados ámbitos, desde inversiones financieras hasta la elección del personal para empresas, don Manuel, Eduardo y el doctor Salvatierra eran de los más importantes accionistas, y realmente con los problemas laborales del momento, David lo había dado su apoyo para comenzar a trabajar allí, y no estaba descontento, ni con su salario ni con sus funciones. Cuando nos despedimos para volver a ...
... recoger mi coche Alberto confirmó que seguíamos manteniendo nuestro encuentro del día siguiente, y como Ian escuchaba preguntó el motivo de que no fuera allí mismo. Mi grupo de amigos y afines lentamente aumentaba, de alguna forma y desde ahora, Ian tendría una frecuente presencia en mi vida lo mismo que Alberto o Erico, pero no quería enredarme con ellos sentimentalmente, los quería tener como amigos, sim problemas emocionales. En la cena de esa noche le pedí a Eduardo un favor que me estaba rondando la cabeza desde hacía muchos días. -Aquel policía que me rescató, creo que se llamaba Gutiérrez, y la mujer su ayudante, me gustaría darles las gracias por rescatarme, si es posible me gustaría hacerlo, expusieron sus vidas por mi. -Eduardo dejó el tenedor y me miró mientras sorbía su agua. -Me parece magnífico y muy apropiado, además yo mismo lo quiero hacer y entregarles un cheque para su organización de huérfanos del cuerpo, lo gestionaré no te preocupes. -me hubiera gustado agradecerle su disposición a cumplir todos mis deseos, y creo que lo supo ver en mi sonrisa y la humedad de mis ojos. Al único al quien no podía demostrarle mi gratitud inmensa era a Goio, aquel muchacho cojo que se interpuso y recibió el disparo que me hubiera quitado la vida. Donde fuera que estuviera leería en mi corazón mi inmenso y nunca suficiente agradecimiento. Esa noche en particular necesita más que nunca la compañía de alguien que me abrazara, no pensaba precisamente en Dulce, ...