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Anciana Amante
Fecha: 27/09/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... ella no me conocía, no sabía donde vivía, ni quién era. Me alenté yo solo en mi mente a hacer la última jugada. Si decía que no, nada perdía, solo le pediría perdón y me iría tranquilamente. Ahora si se escandalizaba, si se enojaba, o reaccionaba mal, rápidamente saldría arrancando por la puerta y nunca más nos volveríamos a ver. Pero si reaccionaba bien … mmmm … tendríamos una interesante velada. Me levanté y me puse a su lado, ella aun sentada, algo perturbada. Tomándole los hombros, acariciándolos, le pregunté que le parecía si llevábamos nuestra amistad a otro nivel. Estaba muy nerviosa, no me contestaba pero esbozó una leve sonrisa. Le dije que no tuviera miedo, que yo no era un mal tipo, que era algo que solo los dos sabríamos, nuestro secreto. Ella solo sonreía escuchándome y luego me dice que no creía que le estuviese pasando eso a ella. Le acaricie sus canos cabellos, ella me miraba con sus ojos algo llorosos a través de unos gruesos lentes, preguntándome si estaba seguro. Ya de ahí me la jugué el todo por el todo, listo a salir arrancando en caso que se espantara. Detrás de ella , acariciándole los hombros , le dije que me encantaría conocerla mejor, baje ambas manos y le toqué sus viejos pechos. Un gran suspiro de su parte, me advierte que le había gustado y lo volví hacer. – “Que agradable” me dijo con voz suave, volviendo a repetir mi movimiento dos veces más, repitiendo mi pregunta si le gustaría que nos conociéramos mejor y me dice que sí. Tomé su ...
... mano y la lleve a mi bulto. Apenas lo tocó y retiro su mano, sonriendo temerosa. Le dije que teníamos que tener confianza y cuando se la volví a colocar ahí, no la retiró. Me toco muy suavemente, diciéndome que no sabía si era un sueño o era realidad, pero que le encantaba. De ahí bajé el cierre de mi pantalón, ella se llevó la mano a la boca sorprendida de mi desinhibido actuar, pidiéndole que la metiera ahí, lo dudo y metió solo uno de sus dedos .Ya que no se atrevía a tomar la iniciativa , me saque yo la verga ante sus expectantes ojos, dejándosela a escasos centímetros de su cara. Con la boca abierta, más grandes se le veían los ojos a través de sus gruesos lentes, no perdiendo detalle de lo que tenía delante de ella. Estaba agitada, muy nerviosa, no sabía qué hacer. Le pedí que me tocara, lo pensó unos segundos y sonriendo se animó a mover su mano solo un poco, pero se arrepintió. Le tome la mano y se la coloque sobre mi verga, un pequeño gemido escapó de su boca al hacer contacto con mi piel. Tímidamente comenzó a acariciármela, diciéndome que era muy bonita. Poco a poco fue relajándose, acariciándomela con más confianza, usando ambas , manos u cuando le pregunté si le gustaba , me contestó que era un sueño. Me bajé un poco más los pantalones, me acarició las bolas sin desprender la mirada de lo que tenía en sus manos. Le pedí que me la besara, se rió, pero tomando valor, por primera sus labios rozaron mi verga. Muy suavemente me la besó con mucha dedicación, pequeños y ...