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Incestos con la tía abuela, la tía y la prima
Fecha: 03/10/2022, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... tía Emilia me dijo: -Dámela a chupar antes. Aunque fuera ella la que pagaba la vieja Agustina mandaba y ordenaba, me dijo: -¡Ni se te ocurra! Que sufra. Yo no hablaba para no delatarme. Agustina me dijo: -Mira cómo se comen unas tetas. Vi cómo cogía con las tetas con las dos manos, cómo las apretaba y cómo hacía que sus pezones apuntaran hacia arriba, los lamió y los aplastó con la lengua, después lamió las areolas y las mamó. Chupó las tetas por todos los lados... No dejó ni trozo de piel sin lamer ni chupar... Mi tía ya gemía sin parar cuando me corrí. Le cayó un diluvio de leche en la cara. Mi tía se lavó la cara con la leche y después se chupó los dedos. Antes de meterse entre sus piernas, Agustina, me dijo: -Así me gusta, ahora dásela a chupar mientras yo le como el coño. Le metí la polla en la boca. Mi tía Emilia la mamó con ganas atrasadas. Agustina siguió con la lección. Le levantó las nalgas con las dos manos. Mi tía se abrió de piernas y Agustina le lamió el culo. Era como si lo estuviera limpiando con una hoja de verdura alta, pues su lengua era enorme y lamía periné, ojete y muslos. Mi tía comenzó a gemir... Cuando Agustina le folló el ojete con la punta de la lengua mi tía mamó mi polla como si no hubiese mañana. Me corrí en su boca y se tragó toda mi leche. Agustina hizo que flexionara las rodillas y le lamió el clítoris muy despacito de abajo a arriba, mi tía levantó la pelvis para apretarlo contra la lengua. Agustina lamió ...
... transversalmente y Emilia se puso cómo loca, luego hizo un remolino sobre el clítoris y casi se corre. Lamió el coño de abajo a arriba arrastrando todos los jugos que tenía en él. Metió un dedo en la boca, lo chupó y después le preguntó: -¿Dónde quieres que te meta el dedo, Emilia, en el coño o en el culo? Emilia paró de gemir para balbucear: -En el culo. Le metió el dedo medio de su mano derecha en el ano, le lamió el clítoris transversalmente, después de abajo a arriba y cuando le hizo el remolino se corrió cómo una perra, jadeando, temblando, echando un chorrito de meo primero y soltando jugos después. Casi sin dejarla respirar, me dijo Agustina: -Cómele el culo cómo se lo comí yo. Aquel no era plato de buen gusto, pero había que comerlo, ya que cómo dije antes la vieja Agustina mandaba y ordenaba. -Ponte a cuatro patas, Emilia -mi tía se puso a cuatro patas-. Ponte detrás de ella, huele su culo, lámelo y azótalo. Le olí el culo, le di una palmada en una nalga y después le lamí el ojete y el periné. Agustina me dijo: -Los azotes con más fuerza. Le dio dos palmadas con sus gordos dedos y la rechoncha palma de su mano. El culo quedó colorado, pero mi tía no se inmutó... Lamí de nuevo periné y ojete. Agustina me dijo: -Lame también su coño. Le azoté el culo. -Amásale las tetas. Le magreé las tetas, lamí, follé su culo con mi lengua, la azote... Le hice de todo... Al rato, follándole el culo con la lengua comencé a oír los gemidos de mi ...