1. Follando al primo, a la prima, a la tía y a la tía abuela. 2


    Fecha: 12/10/2022, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... empalmado y mi tía estaba desnuda. No me iba de su habitación a no ser que me echara a hostias.
    
    -No, no me voy sin comerte el coño.
    
    Se hizo la dura.
    
    -¡Qué coño vas a comer tú!
    
    -El tuyo.
    
    -No me hagas reír.
    
    -No, te voy a hacer correr.
    
    No pensé que me sería tan fácil. Le di un pequeño empujón entre las tetas y su cuerpazo se dejó caer hacia atrás sobre la cama. Me dijo:
    
    -Por tu madre, Quique, de esto no le digas nada a nadie.
    
    -¿Ni a tu hijo?
    
    -A nadie.
    
    Me arrodillé, puse mi mano entre sus muslos y sus piernas se abrieron. Con las dos manos separé los pelos para los lados. Allí estaba el coño más grande que había visto, y estaba empapado. No era un experto comiendo coños, pero le metía la lengua dentro de la vagina y al sacarla lamía hasta el clítoris apretando mi lengua en cada lamida. Así hiciera correr a tres chavalas antes de follarlas y así pensaba hacer que se corriera ella... De vez en cuando paraba y veía cómo la vagina se abría y se cerraba y cómo sus jugos bajaban del coño al ojete y caían en la cama. Mi tía no era de las que gemía, ni siquiera hablaba mientras disfrutaba, y cuando habló fue para decir:
    
    -¡Qué corrida me vas a hacer echar, cabrón!
    
    Me agarró la cabeza con las dos manos, apretó mi boca contra su coño y moviendo la pelvis de abajo a arriba y de arriba a abajo se corrió y me baño la cara de jugos espesos, diciendo:
    
    -¡Toma, cabrón, toma!
    
    Al acabar de correrse me lamió los jugos de la cara. Me dio un beso con ...
    ... lengua, después se echó en cama boca abajo y me preguntó:
    
    -¿Te gusta mi culo?
    
    -Mucho
    
    -Hazme con la lengua en el culo lo que me hiciste en el coño.
    
    Antes de comerle el culo me apetecía besarla en el cuello y en la espalda y fue lo que hice. Besé su cuello por un lado, besé la nuca, besé el otro lado del cuello, y después bajé besando y lamiendo su espalda por la columna hasta llegar al hueso palomo. Abrí sus nalgas con las dos manos y vi el agujero de su culo, tenía estrías, cómo el de una de las chavalas que había follado, eso me dijo que ya le follaran el culo. Lamí de abajo a arriba. Al lamer el ojete se abría y se cerraba y lamiendo hacía arriba el ojete se abrió y la punta de mi lengua se coló dentro. Mi tía, cómo ya he dicho, no era de las que gemía, pero al sentir mi lengua entrar en su culo lo echó hacia arriba para que entrara más y soltó un dulce gemido: "Ooooh". Aquel gemido hizo latir a mi polla, que ya estaba más que mojada. Desde ese momento lamí, metí y saqué mi lengua de su ojete. Mi tía con la cabeza hacia un lado y la coleta hacia el otro no paraba de gemir. Metió una mano por debajo de su cuerpo y comenzó a hacerse una paja. En esas estaba cuando levantó las posaderas y me dijo:
    
    -Métemela en el culo.
    
    La polla entró apretada en el culo pero no más que en un coño cerrado. Follándoselo me dijo:
    
    -¡Pégame en el culo!
    
    Le di con las palmas de las dos manos.
    
    Mi tía se volvía loca y jadeaba cómo una perra. Sus dedos chapoteaban en su ...