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Mi prima se viste de novia (Capítulo 22): Final
Fecha: 14/10/2022, Categorías: Incesto Autor: Usuario PsyExA, Fuente: CuentoRelatos
... lágrimas, sobre la alfombra roja, para contestarme. Sus pasos lentos, entre el resto de la gente que la miraba desfilar con tanta emoción, me permitieron verla más cerca cuando pasó a mi altura. Ese rostro era el que tanto, pero tanto me volvía loco. Esa era, realmente, mi prima vestida de novia. Y yo simplemente suspiré relajado, todavía un poco escondido, ante su cara de felicidad. Finalmente la misa terminó. Julia volvió a pasar sobre la alfombra, pero esta vez tomada del brazo de Fabián. En la entrada de la Iglesia parecían haber hecho una pausa para saludar a los invitados, quienes coordinadamente hacían una fila para desearles felicidad o simplemente darles un beso, mientras un fotógrafo medio pelotudo le ordenaba a mi prima y su esposo cómo pararse, en dónde, cuánto tiempo estar con cada uno para lograr una buena foto. Junté valor y me formé en la fila, para volver a verla más cerca. Porque bajo ningún punto de vista podría perderme de desearle todo lo que en verdad quería para ella y su nueva vida. Y porque mi prima estaba hermosa. Aunque careteaba para la gente y cumplía las órdenes del tipo con la cámara, no podía opacar la belleza que tenía en su interior. Y mucho menos conmigo que, bien sabíamos los dos, era su alma gemela. Como ella era la mía. El fotógrafo gritó desolado y mi prima rompió el protocolo, al verme. Y digo lo rompió, para mantener la literatura en cierto nivel. Porque en verdad lo hizo mierda. Empujó a vaya a saber a qué tío de ...
... Fabián, hasta casi tirarlo al suelo. Pateó, como pudo, con el vestido ajustado, a un pendejo que lloraba, vaya uno a saber por qué. Todo por acercarse a mí. Presa del cariño, me abrazó y se colgó a mi cuello. Ahora lloraba más fuerte, con otro tipo de emoción. -Primo. ¡Viniste! – me dijo, cuando pudo hablar. Y llorando yo también, como aquella tarde donde Palermo la tocaba adelantado en el monumental para vencer a Perú sobre la hora, bajo una lluvia torrencial, le dije que sí. Que cómo no iba a ir. Y que estaba preciosa. Un poco menos espontáneo, Fabián también ignoró al protocolo, la fila y al pelotudo que sacaba fotos, y me vino a saludar. -Gracias, Rodrigo. – me dijo, también emocionado. Luego, por primera vez en su vida, me pegó un abrazo. Yo no le respondí. No podía decirle que “de nada”, cuando en verdad lo había ayudado a recuperar “todo”. Ya más tranquilo, los dejé seguir con sus cosas. Al rato comenzaba la fiesta, y estaba desesperado por un buen trago con alcohol. El que sea. Pero encontré mucho más. Mi prima que, como ya saben, estaba atenta a todo, había logrado acomodar las mesas para que los primos compartamos una, todos juntos. Y como si fuese otro sobre de figuritas, me sentó al lado de la pibita de culo lindo, que también era prima de Fabián. Me la sirvió en bandeja, porque el resto de nuestros primos sabía que no iban a ir. Su sonrisa me acompañó durante todo el movimiento que hice para sentarme a su lado. Luego me dio un beso para saludarme y ...