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La isla del pecado.
Fecha: 24/10/2022, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... pasar a mayores y ella mismo empezó a desvestirse, parecía que la que mandaba en esa casa o por lo menos en ese cuarto esa noche era ella, y en verdad era así, era su cuarto. Otra de las mejores partes fue cuando se quitó el pantalón del pijama y me lo puso en la cara, no sé si fue mi parte enferma a la que se le ocurrió cogerlo, abrirlo y olerlo por dentro; efectivamente acertó mi lado guarro, olía a coño húmedo y eso me hizo empalmarme aún más, no sé qué iba más rápido entre esas cuatro paredes, si la boca de mi hermana o la sangre circulando por las venas de mi miembro. Ya con los ojos casi en blanco, mi hermana se levantó del suelo y sin quitarme los ojos de encima se sentó encima mía y lentamente de nuevo empezó a restregar su coñito por mi polla. Parece ser que el grueso de esta y las venas salientes le hacían sentir placer porque ella también empezaba a poner las mismas caras que yo. -Para Daniela, esto ya es demasiad…justo en ese momento se clavó mi polla en la entrada de su coño. Los dos que no paramos de mirarnos supimos que estábamos a un puto movimiento de cometer algo que desde el origen de los tiempos no se ha permitido entre miembros de una familia, pero en ese instante mi hermana bajó con toda su fuerza haciendo que mi polla se clavase en ella hasta lo más profundo de su ser; demostrando la clase de zorra que estaba hecha. Sus movimientos eran lentos pero fuertes, subía y bajaba como si una de sus caderas fuese a salirse en el próximo movimiento. ...
... Llegamos a un punto en el que quise parar, pero viendo hasta donde habíamos llegado agarré su culo con cada una de mis manos y también participé en ese acto. Pero enseguida me frenó y me dijo con tono serio: aquí mando yo. Por lo que solo pude dejar mi cuerpo inmóvil y que ella lo hiciese todo. Hubo un momento en el escuchamos un ruido y paramos, pero tras estar un tiempo sin escuchar nada, proseguimos. Menuda escena, mis 22 centímetros clavándose en el enorme culo de mi hermana, de haberlo sabido antes hubiese puesto una puta cámara. De vez en cuando me inclinaba para ver lo que estaba pasando por el espejo de la puerta del armario, cómo subía y bajaba ese culo, era anormal de lo bien que lo hacía, volvimos a escuchar ese ruido por lo paramos, pero nuevamente fue nuestra imaginación y el sentimiento de miedo por lo que estaba ocurriendo en ese cuarto. Cambiamos de postura, Daniela me dijo que quería que le diese por detrás, a mí no me gustaba mucho pero quién era yo para negarle la felicidad a mi hermana pequeña, por lo que accedí. Al principio no entraba, yo le dije a Daniela que faltaba bastante lubricación así que ella sin pensárselo dos veces se puso de nuevo en cuclillas y me la empezó a comer y escupir en ella como si que mi polla entrase por su ano fuese cuestión de vida o muerte. En ese preciso momento en el que mi polla estaba rozando su campanilla, mi madre abrió la puerta pillándonos por completo. Nada más verla me corrí del puro morbo, haciendo que la ...