1. Madre e hijo en el vestidor


    Fecha: 28/10/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos

    ... tenía embelesada.
    
    —Estás confundido —siguió sin quitar la vista— las hormonas de la adolescencia, pero bueno… esto no sé… Mateo, eres un poco degenerado.
    
    Mientras le decía eso con total seriedad, sus ojos se posaron en la mano del joven que apretaba un maravilloso cacho de carne. Se veía tan grande y gorda, algo que ella había deseado tanto tiempo y que tenía tan cerca. Se mordió el labio sin darse cuenta y el corazón comenzó a acelerarse.
    
    —¿Qué hormonas? ¿Qué adolescente? Mamá que ya soy mayorcito y sé cuando una mujer está buena o no. Te parece esto que es de un niño que no sabe lo que quiere. —La conversación había subido el tono, pero todavía era demasiado bajo para que los dos que a fuera estaban follando y gritando como locos les escucharan.
    
    De pronto, según su boca se cerró, su mano se movió rápida y se bajó el pantalón. De allí emergió una polla enorme, con una gordura y un tamaño más que considerable que hizo que Carla se llevara una mano a la boca. Los ojos casi se le salen de las órbitas mientras analizaba hasta el último milímetro.
    
    Un glande duro y rosado. Con la sangre fluyendo por unas venas marcadas y con una dureza que se notaba solo con los ojos. Las pupilas se le dilataron, el corazón se le desbocó y la respiración se le aceleró, Carla estaba descolocada, tanto, que su vagina se empezó a humedecer.
    
    Lo único que le salió hacer, fue sentarse correctamente y llevar una mano al aparato reproductor de su hijo. La cogió con fuerza y sin pensar ...
    ... que podía hacer daño al joven o no, la trató de esconder de nuevo.
    
    —Guárdate eso, joder. ¿Cómo se te ocurre enseñarme tu polla así de dura? —Carla seguía agarrando el pene mientras Mateo no dejaba que lo escondiera.
    
    —¿Qué más me da? ¿Vas a tratarme peor? Menuda sorpresa…
    
    —Eres un guarro de mierda, guárdatela ahora mismo o… —iba a decir que se lo contaría a su padre, pero seguro no la creería— te la corto.
    
    Parecía haber un pequeño forcejeó. Una queriendo esconder aquel mástil y el otro sin dejar que el pantalón volviera a guardar su sexo. Se habían olvidado del coito que a fuera seguía siendo frenético, ahora solo se fijaban en las manos que luchaban por aquella polla.
    
    —Ahora entiendo lo de Paul. Eres un celoso, un niñato que solo quiere a su madre para él. ¿Qué quieres casarte con tu mamá? —lo último lo añadió con una voz que fingía ser una niña pequeña.
    
    —No.
    
    La voz sonó inquisitiva. Se había echado hacia adelante contra el cuerpo de su madre que había topado contra la pared sin poder alejarse más de él. Estaban a escasos milímetros, de la boca del joven brotaba un caliente aire que golpeaba en los labios de la mujer. Sus respiraciones estaban agitadas y el corazón les corría como un fórmula 1.
    
    Los ojos del muchacho no dejaban de mirar a la mujer que esperaba algo más después de aquel no. Toda su autoridad parecía haberse borrado con aquellas dos letras, se sentía atenazada. Los brazos fuertes de su hijo apoyados en el suelo cerca de ella no la dejarían ...
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