-
Madre e hijo en el vestidor
Fecha: 28/10/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... en el suelo, en el pequeño habitáculo, con las piernas pegadas, divisó que en la zona media del cuerpo de su hijo un bulto sobresalía. Sus ojos se salieron de sus órbitas, si su intuición no le fallaba, lo que Mateo escondía era algo terrible. Lo señaló con un dedo tembloroso para que este supiera por qué había dicho su nombre. —¿Estás empalmado? —pregunto la mujer lo más bajo que pudo y con una mezcla de sentimientos que no sabía describir. El joven miró hacia otro lado y se puso una mano en su entrepierna tratando de ocultarla, aunque al sujetarla, lo único que consiguió era que el pene se notara más. “La ostia, pero, ¿Qué tiene este crío ahí?” rugió la pregunta en el cerebro de la madre que no podía parar de mirar. —¿Te has puesto viendo follar a tu padre, cacho guarro? Mateo que no se había dado cuenta de la erección que se estaba formando en su pene, la miró avergonzado. No había sido por ver a su padre, aunque tener esa película porno en directo le había puesto un poco. Sin embargo, el principal motivo había sido otro. En el vestidor había estado tan cerca de su madre, que con su altura no había parado de otear el escote que esta mostraba. Sumado al calor que hacía dentro y viendo como alguna que otra gota de sudor se escondía entre los montes de la mujer, aquello había sido inevitable. —No, no es por eso. —logró decir cabizbajo. “¿Qué más da decírselo?” pensaba el joven mirando como su mano apretaba su pene cada vez con más fuerza. “Total, dejó de ...
... ser una madre hace tiempo” acabó por decidir mientras su padre al otro lado hacia que la mujer gritara su nombre con suma fuerza. —Por ti. —¿Cómo? —Carla no estaba sorprendida, sino que pensaba que aquello no podía ser real. —Que es por ti, joder. —Mateo hasta parecía ofendido por la confesión hecha y quiso decir más— desde hace años que me pasa. ¿Por qué te crees que tratándome tan mal sigo queriendo ir contigo a sitios? Porque me encantas, mamá. Me fascina verte con esa ropa, voy al gimnasio y no paro de mirarte, estás siempre preciosa. Incluso se me ha puesto dura alguna vez cuando te miro el culo, no lo aguanto. —Mateo… ¿Qué me estás diciendo? —Estando aquí tan pegados, digamos que… viendo porno, los dos sudados, solos... era inevitable y lo peor que se me está poniendo aún más. Carla no daba crédito a lo que oía de su hijo. Alguna vez había escuchado sobre el incesto, pero le parecía algo de ficción, una cosa que a ella no le podía pasar. Sin embargo, allí estaba su hijo, con un pene colosal mientras seguían encerrados en el vestidor con un calor infernal y escuchando como su madre le ponía. —A ver, hijo… eso… no está… no está bien —no sabía ni cómo empezar. El sudor le había aumentado y se notaba calada, al igual que su pequeño. Por el duro pecho del joven, unas gotas de sudor que no sabía de donde habían nacido, caminaban sin parar hasta llegar a los abdominales. No podía mirar a los ojos a su hijo, no por vergüenza, sino porque aquel torso la ...