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Días de Mili. La Golosa
Fecha: 30/10/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... les gustó la idea de que alguien le hiciera los deberes, pues el renacuajo se las sabía todas, pero hicimos buenas migas, y pronto nos prestamos buena colaboración, y tras ayudarle más de la cuenta, me dijo que era el tercero de tres hijos, que de los otros ni sabía, y que tenía una hermana que era puta en el arrabal, pero que hacía años que no venía por casa, y que el gachó que atendía a La Golosa, era su tío, por parte de su padre, que tenía cárcel pues era un brigada legionario que se había cargado a un capitán que pretendía hacer de la Golosa su puta preferida, así me lo espetó, y resulta que le descerrajó 5 tiros entre el pecho y la frente. Vaya historia. Tras la cena a base de pimientos y tortilla española, ayudé a La Golosa a acostar a Miguel su hijo, buena gente e inteligente, y me brindé a fregarle los platos si me invitaba a un café de esos que daban olor a la casa, pues cuando veníamos a cambiarnos toda la casa olía a café del bueno. Me dijo que será por café, que se lo mandaban de África los compañeros del Tercio de su marido, y le dije que sentía lo sucedido pues algo me había contado su hijo. Me contestó eso de «ya sabes la jodienda no tiene enmienda» y el cabrón del Capitán Santo quería meterme en su harén de putas cantineras que tenía, hasta que mi buen amigo Bruno, el padre de Miguel se lo llevó al otro mundo. Esa es la vida de los pobres, Querido Gervasio, ya te ves tú en pelota picada que te han dejado los pelones, pero esto no queda así te lo ...
... juro por mi madre. El café y unos goterones de anís del Mono, le soltaron la lengua, y me dijo que era suspiraba por su Braulio, pero que tenía para rato, y que su hermano el que se aprovechaba de ella y de la situación para tráeme unos duros de parte de Braulio, había puesto pies en polvorosa con la última paga algunas perras más. Lo cierto que, tras ese abandono barriobajero, La Golosa, presentaba un cuerpo escondido entre las frazadas que ya había intuido que era de esas de guitarra flamenca, y que vibraba solo con tocarla, la boa era de esas para chupar y retorcer sus labios de ñascos y caricias. Bueno el caso es que me indicó el cuarto de los trastos para dormir, donde había echado una mala colchoneta y unas mantas, y apara allá me fui, mientras ella quedaba a recoger la ultimas cosas de la casa y prepara algo para el día siguiente. Debía de llevar una hora durmiendo, cuando La Golosa vestida con un camisón me despertó y me invitó a su cama, ya le comenté que pese a lo buen mozo y buena herramienta que decían que me gastaba, poco sabía de señoras, pues hacia un año que había salido del convento, y me habían obligado a hacer la mili. Me dijo que no me preocupara que a ella le gustaban sin estrenar, y que ya me enseñaría ella la escuela de la jodienda que era toda una ciencia vieja y retorcida. Acojonado estaba, no diré que era la primera señora que veía en pelota picada con aquellas carnes morenas, pero sí la primera que me dejó amasarla y estrujarla, más ...