1. Aventuras en playa del Carmen 2: Jactitafilia y narratofilia


    Fecha: 01/11/2022, Categorías: Confesiones Autor: LennyPrat, Fuente: CuentoRelatos

    ... no creo que quieras hacerlos porque ella hacía que sonara como aplausos.
    
    Tomé la sábana y cubrí sus muslos para comenzar a darle sentones duros sin que sonara el impacto de mis glúteos con sus muslos.
    
    —¡Ay, papi! ¡Qué rico!
    
    Erick sujetaba mis pechos con fuerza y eso me excitaba y me provocaba a agacharme para ponérselos en la cara, a lo que él supo mis intenciones y los empezó a mamar delicioso mientras yo seguía azotándome con su polla adentro.
    
    —Cuando se cansó de darse sentones —continuó—, vino el show en que me apantalló con sus movimientos, así con mi pene ensartado.
    
    Entonces me enderecé, sostuve mis tetas con mis manos y empecé a moverme en círculos a un ritmo lento, sintiendo muy rico de ver a Erick muy excitado. Sin saber qué era lo que seguía, me di la vuelta sin sacarme su pene, dándole la espalda y comencé a hacer rebotar mis nalgas poco a poco hasta que volvieron a ser sentones duros.
    
    —¿Seguirás diciendo que no me muevo bien? —le pregunté mirándolo lascivamente.
    
    —Depende cómo lo hagas en cuatro.
    
    Inmediatamente me puse a gatas y él se hincó atrás de mí para penetrarme, trayendo consigo la sábana para que no sonaran los impactos.
    
    —¡Ah! ¡Me excita mucho cogerte y verte el enorme culo que has adquirido, mami!
    
    —¡Mmmm! ¿Te excita mucho, papi?
    
    —¡Tssss, sí! —exclamó al mismo tiempo que me dio una nalgada indirecta con la sábana tapándome.
    
    —¿Qué pasaría si dejas de moverte y empiezo yo? —dije de forma sugestiva y delicada.
    
    Erick se ...
    ... detuvo y yo comencé a azotarme solita contra sus muslos, con su pene adentro, sintiendo que vibraba, por lo que mis movimientos se hicieron más rápidos y añadí movimientos en círculos.
    
    Fue así como Erick me sacó su verga y avisó que se iba a venir. Me acosté boca arriba, poniendo mi cara bajo su verga y mis pies hacia la cabecera de la cama y esperé hasta que me echó sus chamacos en la boca y me salpicaron en las mejillas, en el cuello y en los pechos. Cuando terminé de pasarme su semen, me vestí para dormir de nuevo, sin evitar quitarme la curiosidad.
    
    —¿Eso fue todo lo que hiciste con la escort?
    
    —Cállate. Hice más, pero te moviste muy rico y me corrí muy rápido.
    
    —¿Ella no se movió rico? —comencé a reírme, tapando mi boca con la sábana—. ¿No que ya habías aprendido lo que es que una mujer se mueva bien?
    
    —No se vale. ¿Con quién estuviste practicando?
    
    —¿Después de ti? Solo con mi dildo de doce pulgadas.
    
    —Pensé que te metiste con alguien más.
    
    —No soy tú, que dos semanas después de terminar con una te consigues otra novia.
    
    —Ni me digas. Lizeth no coge nada bien.
    
    —¿Ves para qué me terminaste?
    
    —Pero podemos volver, si quieres.
    
    —No, gracias. Así estoy bien.
    
    —Al menos podemos frecuentar para coger, ¿qué dices?
    
    Me quedé callada, pero me pareció una propuesta magnífica y le di un indirecto sí, haciendo mofa de lo poco que duró conmigo.
    
    Erick cayó en profundo sueño y posteriormente le seguí yo, pero no me duró mucho el gusto, pues en tan solo ...